Sheinbaum propone una transformación profunda de la FGR
CIUDAD DE MÉXICO. Con la salida de Alejandro Gertz Manero de la Fiscalía General de la República (FGR), la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que la institución necesita una reestructuración integral y adoptar mayores niveles de transparencia y rendición de cuentas para el beneficio de la nación.
La mandataria federal subrayó que la persona que ocupe el cargo de fiscal general será quien establezca la agenda estratégica de la dependencia. No obstante, expresó que, entre las prioridades, deberían figurar la ejecución de órdenes de aprehensión vinculadas a denuncias de crimen organizado y corrupción de alto impacto, así como la lucha contra el huachicoleo y el tráfico de hidrocarburos, medidas que considera esenciales para la pacificación del territorio nacional.
“Le corresponderá a la próxima fiscal definir las directrices. Desde el gobierno federal, visualizamos como crucial avanzar en la resolución de expedientes de investigación abiertos, los cuales, sustentados en evidencia, podrían derivar en órdenes de captura. Esto es fundamental para desarticular redes delictivas, reducir los índices de violencia y combatir la delincuencia corporativa y financiera. Nuestro interés es claro, pero la definición de prioridades recaerá en la próxima titular y en su análisis de la institución”, afirmó Sheinbaum.
El futuro de la FGR y los nuevos paradigmas
“Considero, desde una perspectiva personal, que la FGR demanda una modernización disruptiva para el progreso de México, orientada a construir una institución más abierta y con tecnologías de vanguardia para la impartición de justicia. Esta evolución institucional será responsabilidad de la próxima fiscal o fiscal que sea designado por el Senado de la República“, concluyó.
















