El Senado aprueba la renuncia de Gertz Manero como fiscal

En mi larga trayectoria observando la vida política, he visto cómo ciertas decisiones se toman con una celeridad que siempre genera suspicacia. Este jueves, la coalición gobernante de Morena, junto con el PT y el PVEM en el Senado, dio una nueva lección de eficiencia política al aprobar en fast track y con dispensa de todos los trámites la renuncia de Alejandro Gertz Manero como titular de la Fiscalía General de la República. El argumento central fue la existencia de una “causa grave“: su aceptación para ser embajador en una nación amiga.

El procedimiento, que se resolvió en apenas una hora, dejó claras las mayorías parlamentarias. Con 74 votos a favor de la alianza oficialista y 22 sufragios en contra de los partidos de oposición (PRI, PAN y MC), el pleno legislativo avaló el acuerdo para aceptar la dimisión de Gertz Manero. He aprendido que cuando los procesos legislativos son tan expeditos, suelen esconder complejas negociaciones entre bastidores.

Laura Itzel Castillo, presidenta de la Cámara Alta, fue la encargada de dar lectura a los fundamentos jurídicos de la decisión: “El Senado de la República, en ejercicio de la facultad que le confiere el artículo 24 de la Ley de la Fiscalía General de la República, acepta y aprueba la renuncia del doctor Alejandro Gertz Manero como titular de la Fiscalía General de la República, por haber calificado como causa grave el motivo de la misma”.

En la tribuna, Clemente Castañeda, senador por MC, argumentó su voto en contra con un punto que, desde mi experiencia, es crucial: ser designado embajador no constituye, en esencia, una causa grave para aceptar dicha renuncia. Esta objeción refleja una tensión clásica entre la interpretación legal estricta y la realidad política.

La transición diplomática de Gertz Manero

El detonante de este movimiento fue una carta enviada por el propio Alejandro Gertz Manero a la presidenta de la Mesa Directiva del Senado, Laura Itzel Castillo. En el documento, el ahora exfiscal informó que en breve será designado por la titular del Ejecutivo Federal, Claudia Sheinbaum, “como embajador en un país amigo, lo cual se está tramitando en este momento”. Por ello, anunció su retiro del máximo cargo en el Ministerio Público federal.

La misiva es clara al señalar que, a partir de esa fecha, “me estoy retirando de mi actual cargo como Fiscal General de la República”. En situaciones como esta, he visto que la redacción de estos comunicados es siempre cuidadosa, buscando establecer una narrativa oficial que prevalezca.

Además, Gertz Manero solicitó que se informara al pleno del Senado de su decisión y se diera inicio al proceso de ratificación de su nombramiento, con base en lo dispuesto en la Constitución.

Concluyó su escrito con una frase que revela la naturaleza política del cambio: “Lo anterior, con la aspiración de obtener la ratificación del nombramiento con el que me ha honrado la Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos“. Este episodio confirma una lección que la práctica me ha enseñado: en política, las transiciones de alto nivel rara vez son simples cambios de trabajo, sino movimientos estratégicos en un tablero mucho más grande.

RELACIONADOS

Ultimas Publicadas

Matamoros

¿QUÉ PASO AYER?

ANUNCIATE CON NOSOTROS

Scroll al inicio