América cierra el fichaje de Rodrigo Dourado para el Clausura 2026
Tras un silencio ensordecedor en Coapa que alimentaba la especulación, la primera pieza del rompecabezas para el Clausura 2026 parece haber encajado. Fuentes cercanas a la negociación, citando al especialista en mercados de pases César Merlo, confirman un acuerdo verbal entre el Club América y el Atlético de San Luis para la transferencia definitiva del volante brasileño Rodrigo Dourado.
Pero, ¿qué hay detrás de esta operación? Más allá del anuncio, una investigación más profunda revela capas estratégicas. “Ya se cruzan los documentos correspondientes para oficializar el fichaje”, declaró Merlo el primer día del año, una afirmación que, de concretarse, responde a una necesidad táctica urgente en el cuadro azulcrema.
La pregunta que muchos aficionados se hacen es clara: ¿Dourado es la solución para una medular que mostró flaquezas en la eliminación ante Monterrey en los Cuartos de final del Apertura 2025? El jugador, de 31 años, no es un desconocido. Llegó a la Liga MX en 2022 y acumula 127 encuentros en la competencia, con tres anotaciones y cuatro pases gol. Sus números hablan de un perfil más destructivo que creativo, un recuperador incansable.
El hilo conductor más revelador, sin embargo, no está en las estadísticas, sino en una conexión personal. Este movimiento significaría el reencuentro de Dourado con el estratega André Jardine, quien ya lo dirigió durante su etapa en el conjunto potosino. Este dato crucial sugiere que la contratación responde a una solicitud expresa del técnico, buscando un elemento de confianza y que comprenda a la perfección sus esquemas tácticos para apuntalar el centro del campo.
Mientras el club se prepara para hacer la oficialización en sus canales digitales, el fichaje de Rodrigo Dourado se perfila no como un capricho del mercado, sino como una jugada calculada. Es la apuesta de Jardine por experiencia, conocimiento de la liga y un soldado probado en su sistema. La verdadera incógnita que queda por despejar es si este primer refuerzo será el catalizador que el América necesita para dar un golpe de autoridad en el próximo torneo y dejar atrás el sabor amargo de una eliminación prematura.














