Cruz Azul lidera a México en el ranking IFFHS pese a resultados locales

La Paradoja Celeste: Lecciones de un Reconocimiento Inesperado

En este oficio, he aprendido que los números y las percepciones rara vez caminan de la mano. El caso de Cruz Azul en el último ranking de la IFFHS es un manual vivo de esa lección. Recuerdo tantas temporadas donde la presión por el resultado inmediato nubla el análisis de fondo. El Apertura 2025 fue, sin duda, un semestre amargo para la afición. Una eliminación prematura y una inversión sustancial que no se vio reflejada en la cancha crean un cóctel perfecto para la frustración, algo que he visto repetirse en muchos clubes con ambición.

Sin embargo, la sabiduría que da el tiempo te enseña a leer entre líneas. Que la Federación Internacional de Historia y Estadística los coloque como el mejor equipo mexicano en el puesto 18 continental, por encima de gigantes históricos sudamericanos, no es un dato menor. Es un recordatorio, a veces doloroso, de que el rendimiento es un concepto multifacético. He analizado durante años estos listados y te puedo decir que ponderan consistencia, rendimiento en copas internacionales y solidez a lo largo del ciclo, no solo el título local que se nos escapa.

La preparación para el Clausura 2026 debe partir de esta paradoja. Por un lado, la herida de no cumplir en casa; por otro, el respaldo de un organismo global. La ausencia de rivales directos como el Club América en la lista, sumado a la ubicación de Monterrey y Tigres muy por detrás, habla de un proyecto con bases más sólidas de lo que el mal humor post-eliminación permite ver. En mi experiencia, gestionar esta dualidad –la crítica interna versus el reconocimiento externo– es el verdadero desafío para la dirección técnica de Nicolás Larcamón y su plantilla.

Ver a La Máquina en la posición 79 mundial, rozando a un club europeo como el Copenhague, donde milita un talento formado en casa como Rodrigo Huescas, añade otra capa de reflexión. Nos indica que, en el panorama global, el proyecto es observado con mejores ojos que dentro de nuestras propias fronteras. El liderato mundial del Paris Saint-Germain nos recuerda, claro está, la brecha abismal que existe, pero también señala el camino: la excelencia se mide en todos los frentes. La lección final, que he atestiguado una y otra vez, es clara: un mal torneo no define un proceso, pero un buen ranking internacional sin trofeos locales tampoco lo valida. El equilibrio, esa es la verdadera maestría.

RELACIONADOS

Ultimas Publicadas

Matamoros

¿QUÉ PASO AYER?

ANUNCIATE CON NOSOTROS

Scroll al inicio