El triunfo agridulce de Johnson entre la gloria y el drama

A veces, la historia que todos esperan escribir no es la que termina ocurriendo. Este domingo en Cortina, todos los focos apuntaban a Lindsey Vonn y su épica búsqueda del oro con un ligamento cruzado roto. Pero el destino, caprichoso como siempre en la montaña, tenía otros planes.

La caída de Vonn fue un golpe bajo para cualquiera que ame este deporte. Fue uno de esos momentos en vivo que te dejan sin aliento, donde el silencio pesa más que cualquier ovación. Y en medio de ese drama, Breezy Johnson estaba a punto de ganar el oro.

“Fue uno de los momentos más desgarradores de mi vida”, expresó Johnson después.

Imaginen la escena: Johnson sentada en la caja de líderes, viendo caer a su compañera y leyenda del deporte, sabiendo que su propia victoria quedaría para siempre ligada a ese accidente. La gloria mezclada con la angustia. Así es el esquí alpino en su nivel más crudo.

Pero aquí está lo que muchos no saben: la propia Johnson venía de su propio infierno. Un veto de 14 meses por temas administrativos con las pruebas, lesiones recurrentes… Esta medalla no cayó del cielo. Se ganó con resiliencia pura.

Dijo que a veces “solo tienes que seguir adelante porque esa es la única opción”.

Y vaya si siguió adelante. A sus 30 años, se convirtió en apenas la segunda mujer estadounidense en ganar el descenso olímpico después de la misma Vonn en 2010.

Mientras tanto, en Milán…

El aire olía a hockey. Cinco aviones chárter con estrellas de la NHL -Sidney Crosby incluido- aterrizaron directamente desde Nueva York. Después de tres Juegos sin ellos, los mejores del mundo vuelven al torneo olímpico.

Suecia fue el primero en pisar el hielo del Milano Santagiulia Arena para entrenar. Les siguieron Estados Unidos, República Checa, Canadá y Finlandia. El miércoles empieza lo bueno con un torneo donde Estados Unidos y Canadá llegan como grandes favoritos.

En Livigno, una reina cayó

En snowboard, todos daban por hecho que Ester Ledecka repetiría oro en slalom gigante paralelo. Llevaba casi dos años sin perder una carrera de Copa del Mundo. Pero el domingo perdió por apenas 0.06 segundos contra la austriaca Sabine Payer.

La sorpresa fue total. El oro se lo llevó su compatriota checa Zuzana Maderova, de 22 años, en su primer gran triunfo. A veces, las dinastías se interrumpen cuando menos te lo esperas.

Y hablando de sorpresas…

El Super Bowl se vive hasta en Italia aunque empiece a las 12:30 de la madrugada local. Varios pubs deportivos en Milán ya tienen completamente llenas sus reservas para ver Patriots vs Seahawks.

Curiosamente, la esquiadora Jacqueline Wiles -que quedó a las puertas del bronce este domingo- confesó ser fanática de los Seahawks. El deporte siempre encuentra formas curiosas de conectarse.

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