La épica batalla de las sillas y otros absurdos del espectáculo futbolero
En un alarde de creatividad que sin duda haría palidecer a los estrategas de la antigua Grecia, los Diablos Rojos de Toluca, autoproclamados paladines del balompié nacional, han desplegado su arma más letal en la víspera del Clausura 2026: el meme de redes sociales. Su objetivo, noble donde los haya, no fue otro que mofarse de las Águilas del América, en lo que los cronistas oficiales del espectáculo denominan, con solemnidad épica, una “burlada”.
La dialéctica del “like”: ¿Quién tiene más sillas en la mesa del poder?
Desde su santuario digital en Instagram, la hueste escarlata publicó una imagen que, con la sutileza de un martillo, parodia la portada de un álbum del ídolo pop Bad Bunny. El mensaje, una joya de la filosofía contemporánea, reza: “Debí pedir más sillas“. ¿Las sillas? No son para sentar a los filósofos, sino para apilar los trofeos conquistados: Clausura 2025, Apertura 2025, y un par de copas más cuyo nombre evoca campeones y campeonatos en un bucle lingüístico perfecto para la era del contenido efímero.
La genialidad de esta jugada reside en su profunda originalidad. ¡Ay, esperen! Resulta que las Águilas, en un arrebato de idéntica genialidad, ya habían ejecutado la misma coreografía visual meses atrás, celebrando su propio tricampeonato. He aquí la sublime tragedia moderna: dos titanes, dueños de presupuestos millonarios y ejércitos de aficionados, librando su batalla crucial en el mismo formato, con la misma plantilla y la misma frase, como dos niños que se gritan “¡yo más!” en el patio de recreo, pero con patrocinadores globales.
La gran narrativa: De la gloria en el campo al vacío en el “feed”
El relato oficial nos cuenta que el reinado de las Águilas concluyó cuando el césped se tiñó de escarlata en una Gran Final. Toluca, en un acto de insubordinación imperdonable, frustró el sagrado sueño del tetracampeonato rival. ¿El resultado? No una reflexión sobre el juego, la táctica o el deporte, sino la urgente necesidad de pedir más sillas para una colección de objetos metálicos que, al parecer, confieren significado a todo.
Así, la magna búsqueda ya no es la excelencia atlética, sino alcanzar al rival en el conteo de tricampeonatos, una carrera hacia la nada medida en trofeos idénticos y publicaciones idénticas. El próximo capítulo de esta odisea, el Clausura 2026, promete más de lo mismo: gritos, penales cardíacos (siempre cardíacos, el hígado y el estómago son órganos de segunda en esta épica), y, sin duda, memes posteriores que parodiarán a quien parodió al que parodió antes.
La cita está marcada en el calendario de la nación: Sábado, 10 de enero. Monterrey vs Toluca. No es un partido, es la Jornada 1 de un nuevo ciclo de esperanzas, inversiones millonarias y, finalmente, de la lucha definitiva por ver quién podrá, al final, publicar la imagen más mordaz, la burla más viral, en el verdadero campo de batalla del siglo XXI: la red social. El silbato suena a las 21:00, pero la guerra del “feed” nunca se detiene.














