Una Sanción que Despierta Más Preguntas que Respuestas
El viernes, la oficina del comisionado de las Grandes Ligas emitió un comunicado escueto, pero demoledor: el jardinero agente libre Max Kepler estaba suspendido por 80 encuentros tras un resultado positivo por una sustancia para mejorar el rendimiento. La noticia, en apariencia, era una más en el largo historial del programa antidopaje del béisbol organizado. Sin embargo, una mirada más profunda a los detalles revela un caso peculiar que desafía la narrativa habitual.
La Pista Química: Epitrenbolona
La sustancia en cuestión, Epitrenbolona, no es un nombre común en los laboratorios de las Grandes Ligas. De hecho, según una revisión exhaustiva de los registros públicos de sanciones de la MLB, Kepler es el primer pelotero suspendido por este compuesto desde 2005. ¿Por qué aparece ahora? ¿Es un caso aislado o la punta de un iceberg?
Nuestra investigación nos llevó por un camino inesperado. La Epitrenbolona es un metabolito de la Trenbolona, un esteroide anabólico cuyo uso más documentado no está en los vestuarios de atletas, sino en la industria ganadera, para promover el crecimiento muscular del ganado. También ha sido detectado en suplementos para fisicoculturismo de dudosa procedencia. Este hallazgo plantea un interrogante crucial: ¿cómo accedió Kepler a esta sustancia?
Un Precedente Inquietante y el Silencio Oficial
Al rastrear antecedentes, encontramos que la Epitrenbolona tiene un historial sancionador en otros deportes. En 2018, el boxeador Manuel Charr fue suspendido por ella. Un año después, la Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA) descalificó a un ciclista nonagenario, Carl Grove, tras un récord mundial, por el mismo compuesto. La pregunta surge de manera inevitable: ¿estamos ante un patrón de contaminación en suplementos o ante una sustancia de elección para evadir controles más comunes?
Al contactar a la asociación de jugadores (MLBPA) y a la agencia de representación del atleta, nos encontramos con un muro de silencio. No hubo declaraciones, ni defensas públicas, ni apelaciones. Una fuente cercana al proceso, que habló bajo condición de anonimato por no estar autorizada a revelar detalles, confirmó a The Associated Press que Kepler aceptó la sanción sin impugnarla. Esta aceptación rápida, ¿indica una admisión de culpabilidad o la imposibilidad práctica de combatir una prueba irrefutable?
El Contexto de un Veterano en la Encrucijada
Kepler, quien está a punto de cumplir 33 años y acumula 11 temporadas en las mayores, se encontraba en un momento delicado de su trayectoria. Tras una década con los Mellizos de Minnesota, jugó la pasada campaña con los Filis de Filadelfia y se convirtió en agente libre tras la Serie Mundial. Su rendimiento en 2024 fue discreto (.216 de promedio, 18 cuadrangulares, 52 carreras impulsadas) y su cuerpo dio señales de desgaste: una tendinitis rotuliana lo aquejó y requirió una cirugía de núcleo para reparar una hernia deportiva al terminar la temporada.
Este contexto físico abre otra línea de cuestionamiento. En la desesperación por recuperarse, por mantenerse competitivo en el mercado y alargar una carrera, ¿pudo Kepler, o alguien de su entorno, tomar una decisión desesperada con un producto no verificado?
La Sombra Alargada de la Suspensión
La sanción llega en un año donde el dopaje ha reaparecido con fuerza en el radar de la MLB. Catorce jugadores fueron suspendidos en 2024 por pruebas positivas dentro del programa de las Grandes Ligas, incluyendo a figuras como Jurickson Profar de los Bravos y el relevista José Alvarado, excompañero de Kepler en los Filis. La norma permite que un agente libre cumpla la suspensión mientras busca equipo, pero la mancha es indeleble.
La revelación final de este caso no es solo la sanción a un jugador. Es la exposición de un vacío: la Epitrenbolona, una sustancia ajena al béisbol, ha cruzado una frontera. Su aparición sugiere que el ecosistema del dopaje evoluciona, buscando compuestos menos vigilados. La aceptación silenciosa de Kepler deja sin respuesta la pregunta más importante: ¿quién o qué introdujo este fantasma químico en el clubhouse? La MLB ha ganado un caso, pero puede haber perdido de vista una red más amplia y peligrosa. La investigación, desde este despacho, continúa.















