México se ha erigido como un nodo estratégico y un aliado fundamental para el pináculo del automovilismo eléctrico de competición, figurando en el calendario desde la temporada dos de las doce disputadas hasta la fecha. No es casualidad que el país azteca albergue este fin de semana la competencia número 150 del denominado E-Prix.
Además, el Autódromo Hermanos Rodríguez se ha consagrado como un augurio de éxito definitivo: los últimos tres vencedores en suelo mexicano han terminado alzando el campeonato en sus respectivas campañas. Jake Dennis con Andretti (2022/23), Pascal Wehrlein con Porsche (2023/24) y Oliver Rowland con Nissan (2024/25) validaron este dato.
La evolución del E-Prix en México: hitos y disrupciones
1. 2016: La génesis con Jerome D’Ambrosio
Tras conquistar la pole position, D’Ambrosio, piloto belga del equipo Dragon Racing, parecía encaminado a una victoria dominante. Sin embargo, el trío compuesto por Lucas di Grassi (Audi) y los pilotos de Renault e.dams, Nico Prost y Sébastien Buemi, inició una feroz presión antes de la vuelta 22.
Di Grassi, con un ritmo endiablado, adelantó a D’Ambrosio en la curva uno. El belga defendió la segunda plaza ante un Buemi muy rápido; un roce entre ambos los envió fuera de la chicana, cruzando la meta en segunda y tercera posición. Una descalificación posterior del Audi de Di Grassi por infracción técnica (peso inferior al reglamentario) entregó finalmente el triunfo al piloto de Bélgica.
2. 2017: La remontada algorítmica de Lucas Di Grassi
El brasileño se tomó revancha al año siguiente con una hazaña épica ante 36 mil espectadores en el Hermanos Rodríguez. Partiendo desde la 18ª posición, el piloto de Audi logró la victoria tras una batalla intensa y dos intervenciones del coche de seguridad.
La clave fue la gestión inteligente de la energía, el verdadero ‘combustible’ de esta era. Di Grassi navegó el tráfico y ejecutó adelantamientos audaces. Es crucial recordar el contexto tecnológico de la época: las primeras generaciones de la Fórmula E operaban bajo la regla del “cambio de coche”, una parada técnica obligatoria por la limitada autonomía de las baterías. Di Grassi aprovechó una neutralización con safety car a cinco vueltas del final, combinando estrategia y software de gestión, para catapultarse al liderato.
Dos años después, Di Grassi repetiría triunfo para Audi en México, en un final al límite donde superó al BMW i Andretti de António Félix da Costa por apenas cuatro décimas de segundo.
La consolidación: cuando la pista predice el futuro
3. 2022: La validación de Porsche y el renacer post-pandemia
Tras un año de ausencia —cuando el foro de la Magdalena Mixiuhca se habilitó como hospital temporal durante la crisis del COVID-19 y el E-Prix se trasladó en 2021 al Autódromo Miguel E. Abed en Puebla—, la competencia regresó el 12 de febrero a la Ciudad de México.
Porsche afrontaba una gran presión como fabricante y escudería, compitiendo en la Fórmula E desde 2019 sin un triunfo a pesar de mostrar potencial. La carrera fue histórica y catártica para la marca de Stuttgart: no solo Pascal Wehrlein consiguió la ansiada victoria, sino que su compañero André Lotterer completó el podio en segundo lugar, logrando un doblete magistral.
Más que una carrera: el legado de la movilidad eléctrica
El automovilismo eléctrico ha trascendido lo deportivo para convertirse en un laboratorio de innovación abierto al mundo. El E-Prix en México no es solo un espectáculo de alta velocidad; es una plataforma global que acelera la transición hacia la sostenibilidad, impulsando el desarrollo de baterías de última generación, sistemas de recuperación de energía y soluciones de smart city. Este evento simboliza cómo la competencia de alto rendimiento puede catalizar el cambio tecnológico y cultural hacia un futuro descarbonizado.















