La noche en Birmingham tenía un sabor especial. Jadon Sancho, ese talento que parecía apagado, conectó con un centro de Cash y mandó el balón al fondo. Fue su primer gol con la camiseta del Aston Villa y, más importante, el 1-0 que les dio el pase matemático a octavos.
No fue fácil. El técnico Unai Emery, un verdadero especialista en esta competición, tuvo que lidiar con bajas importantes como McGinn y Kamara. Pero su experiencia pesa. Este hombre ha levantado este trofeo cuatro veces. Sabe cómo navegar estas aguas.
Mientras tanto, en Suiza, el Lyon también aseguró su billete con un gol de Maitland-Niles en el descuento de la primera parte. Y el Friburgo alemán hizo lo propio contra el Maccabi Tel Aviv gracias a un tanto tardío de Matanovic.
Pero hubo una historia que trascendió el resultado. En Róterdam, el Sturm Graz austriaco saltó al campo con una camiseta negra sin su patrocinador habitual de cerveza. Debido a una ley local, no podían publicitar alcohol.
En su lugar, llevaban un mensaje imborrable: “Detener la violencia contra las mujeres”. Fue parte de su iniciativa ‘Sturm Ayuda’. La UEFA les dio luz verde sin problemas.
“La UEFA respondió de manera muy útil y abierta”, dijo el club.
Esas camisetas especiales se subastarán después del partido. Un gesto poderoso en medio del deporte.
En otros campos, hubo emociones fuertes. El Celtic, con diez hombres tras la expulsión de Hatate, dejó escapar una victoria clara ante el Bolonia (2-2). Y el Real Betis de Manuel Pellegrini cayó sin opciones en Grecia contra el PAOK.
La fase de grupos se define. Los líderes ya están en octavos. Para los demás, la lucha por los puestos del 9 al 24 para los playoffs será intensa. La Liga Europa no decepciona.
















