La UEFA ha puesto manos a la obra. Este miércoles designó a un investigador especial para recopilar pruebas sobre lo ocurrido en Lisboa, durante la victoria del Real Madrid por 1-0 sobre el Benfica.
El foco está en una acusación grave. Vinícius Jr., el astro brasileño del Madrid, acusó al jugador argentino del Benfica, Gianluca Prestianni, de llamarlo “mono” después de marcar el gol.
La escena fue tensa. Prestianni se cubrió la boca con la camiseta cuando supuestamente habló con Vinícius. Luego negó rotundamente haber proferido un insulto racial, argumentando que sus palabras fueron “malinterpretadas”.
“Nuestro club ha colaborado de manera activa con la investigación abierta por UEFA tras los inaceptables episodios de racismo vividos durante dicho partido”, informó el Real Madrid el jueves.
El club merengue mostró su apoyo público a su jugador, quien ha sido víctima de repetidos ataques racistas en España.
“El Real Madrid agradece el respaldo unánime, el apoyo y el cariño que ha recibido nuestro jugador Vinicius Jr.”, señalaron. “Seguirá trabajando para erradicar el racismo, la violencia y el odio”.
Del otro lado, el Benfica cerró filas con su futbolista. El club portugués afirmó que Prestianni es víctima de una “campaña de difamación” y apoya “plenamente” su versión de los hechos.
La máxima autoridad del fútbol mundial también se pronunció. Gianni Infantino, presidente de la FIFA, dijo estar “conmocionado y entristecido” por el incidente y elogió al árbitro por activar el protocolo antirracismo, que detuvo el partido casi 10 minutos.
Ahora, la pelota está en el tejado del investigador de la UEFA. Su trabajo será crucial para esclarecer lo que realmente pasó aquella noche en el Estadio da Luz.
















