El Divino Retorno de los Sumos Sacerdotes del Nu-Metal
En un acto de magnanimidad que ha conmocionado a los fieles seguidores del altar del rock alternativo, la sagrada congregación de Deftones ha decretado, desde su Olimpo musical, que volverá a honrar con su presencia el suelo mexicano. No será una mera aparición en un festival multitudinario, donde deben compartir el panteón con otras deidades menores como Linkin Park, sino un acto unipersonal, un auténtico concilio ecuménico en el moderno Coliseo Romano de nuestra era: el Palacio de los Deportes.
La reciente visita de la banda al Corona Capital no fue más que un aperitivo, un teaser celestial para avivar la devoción de las masas. Mientras los titulares mundanos se ensañaban con quien cerraría el evento, en las redes sociales, el verdadero fervor se dirigía hacia los sumos sacerdotes Chino Moreno y su corte de virtuosos. La euforia colectiva demostró que, en el gran cirio de la cultura moderna, la expectación por un grupo que no ha pisado la capital en solitario desde hace once años es capaz de eclipsar cualquier otro anuncio.
La Revelación del Día del Juicio Final Musical
Con una estrategia de comunicación que bien podría ser estudiada como una obra de arte del suspense, Deftones optó por no profetizar su retorno desde el escenario, a la usanza de los mortales. No. Ellos, en un alarde de superioridad, hicieron el anuncio oficial a través de sus cuentas digitales, los modernos papiros, estableciendo la fecha del acontecimiento: el 29 de marzo. Un plazo de apenas cuatro meses para que los devotos preparen sus ofrendas monetarias y su paciencia para la batalla campal que será la venta de boletos.
El Sacrificio Económico y la Peregrinación de los Fieles
La venta general de las sagradas entradas, las llaves para presenciar este milagro acústico, comenzará el sábado 22. Se recomienda a los creyentes afilar sus reflejos y tener sus artefactos de conexión digital listos para las 11:00 horas. Cabe recordar que la última vez que estos mesías del sonido ofrecieron un ritual en la Ciudad de México, excluyendo sus apariciones fugaces en festivales, fue en el ya lejano 2014 en el Pepsi Center. Una espera de once años que, sin duda, justifica cualquier precio y cualquier cola virtual, transformando la adquisición de un boleto en una auténtica prueba de fe.
Se espera que, durante su liturgia sonora, la banda ejecute los himnos que han coreado generaciones de adeptos. Joyas de su canon como “Be Quiet and Drive (Far Away)“, “My Own Summer (Shove It)” y la siempre evocadora “Sextape” sonarán, casi por derecho divino, en el recinto. Así, en 2024, los capitalinos tendrán el privilegio de presenciar no un simple concierto, sino la coronación de un regreso épico, un suceso que será narrado a las generaciones venideras como el día en que los dioses del nu-metal volvieron a casa.















