Un ciclo de desamparo en la era digital
Tras apenas unas horas en retención psiquiátrica involuntaria, el exprotagonista Tylor Chase fue avistado nuevamente en las calles de Riverside, California, en un crudo retroceso que evidencia las fallas sistémicas.
En los últimos meses, la exestrella infantil fue documentada viviendo en el espacio público. Tras viralizarse su caso, una red de apoyo, incluidos antiguos colegas, movilizó recursos para una intervención.
Hace una semana, el intérprete fue conducido a una unidad hospitalaria psiquiátrica, donde permaneció menos de 72 horas. Existía un plan consensuado para su ingreso inmediato a un centro de rehabilitación, pero fue dado de alta prematuramente.
De acuerdo con el portal TMZ, Shaun Weiss, actor de “The Mighty Ducks” y uno de los principales gestores de la ayuda, declaró que las autoridades no notificaron su liberación. Se suponía que lo retendrían y luego lo trasladarían a un centro de desintoxicación que habíamos organizado. En cambio, lo dejaron salir sin contactarnos
, afirmó.
Tras su salida, un residente local llamado Jacob Harris localizó a Chase y activó un equipo de crisis de salud mental para una evaluación. Los especialistas determinaron que el actor era un peligro para sí mismo; sin embargo, fue dejado en libertad nuevamente.
Weiss reveló al medio un detalle alarmante: Chase estaba fumando metanfetamina durante la evaluación, sin zapatos ni chamarra
, un testimonio que subraya la gravedad de su estado y la desconexión de los protocolos.
Una búsqueda de soluciones en la industria
El último desarrollo conocido es que Weiss ha establecido contacto con representantes del Sindicato de Actores (SAG-AFTRA) para escalar el caso y conseguir apoyo institucional especializado.
Tylor Chase alcanzó notoriedad a principios de la década de 2000 por su papel como Marti Qwerly en la popular serie El manual de supervivencia escolar de Ned. También participó en la producción Todos odian a Chris y en la película Confessions of a Late Bloomer.













