Ciudad de México, 4 de marzo de 2026 – La destacada actriz mexicana Ana Luisa Peluffo, una de las figuras más emblemáticas del Cine de Oro y la televisión nacional, falleció este miércoles en paz en su rancho en Jalisco, rodeada de sus seres queridos, confirmó su familia mediante un comunicado oficial. Sus servicios funerarios serán íntimos y privados, tal como ella lo deseó, informó la familia, que pidió respeto y comprensión en este momento de duelo.
Nacida como Ana Luisa de Jesús Quintana Paz Peluffo el 9 de octubre de 1929 en Querétaro, México, la actriz construyó una carrera cinematográfica que abarcó más de 200 películas y producciones de televisión desde finales de los años 40. Su trayectoria comenzó con un pequeño papel en la producción estadounidense Tarzan and the Mermaids en 1948, lo que la llevó a consolidarse rápidamente como una de las más queridas artistas del espectáculo mexicano.
Peluffo fue conocida por su talento, carisma y versatilidad, participando en una amplia variedad de géneros —desde melodramas y comedias hasta cine de acción— y trabajando con grandes figuras de la Época de Oro del cine mexicano. Su presencia en pantalla se destacó por su sofisticación y capacidad para transmitir emociones con gran expresividad.
Uno de los hitos más recordados de su carrera fue su participación en la película La fuerza del deseo (1955), dirigida por Miguel M. Delgado, en la que realizó lo que se considera el primer desnudo artístico del cine mexicano. Este acto, que en su momento generó controversia, se convirtió en un punto de inflexión que la consolidó como una artista valiente que desafió los tabúes de la época.
Además de su trabajo en cine, Peluffo también dejó huella en la televisión y el teatro, con participaciones en telenovelas y montaje escénico que ampliaron aún más su legado artístico. Su carrera se mantuvo activa durante décadas, y su estilo elegante y presencia magnética en pantalla le ganaron el cariño de múltiples generaciones de espectadores.
La actriz, además de ser reconocida por su trayectoria profesional, fue valorada por quienes la conocieron por su personalidad cálida y su entrega al arte dramático. Agradecida por el cariño del público y las muestras de afecto a lo largo de su vida, su legado permanecerá vivo en la memoria del cine mexicano.

















