En un movimiento que sorprende a nadie, la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas ha decidido que la mejor forma de celebrar el cine es haciendo que los actores premiados el año pasado hagan cola para dar premios este año. Una tradición tan predecible como el discurso de agradecimiento que se olvida de mencionar al director.
Adrien Brody, Mikey Madison, Kieran Culkin y Zoe Saldaña tendrán el honor de pasar estatuillas doradas a otros. Porque nada dice “éxito en Hollywood” como convertirse en un mensajero glorificado doce meses después de tu momento cumbre.
“Los actores son los primeros presentadores anunciados para la ceremonia del 15 de marzo”
La gala será conducida por Conan O’Brien, quien probablemente hará más chistes sobre lo larga que es la ceremonia que sobre las películas nominadas. Se transmitirá en vivo por ABC, donde los espectadores podrán disfrutar de tomas interminables de vestidos y calculadas sonrisas de aprobación.
Mientras tanto, “Sinners” rompe récords con 16 nominaciones. Una hazaña tan impresionante como sospechosa, considerando que Hollywood adora una narrativa de redención… especialmente cuando involucra taquilla.
LOS NOMINADOS (O LA USUAL SUSPICHA DE FAMILIARIDAD)
- Mejor actriz: Jessie Buckley, Rose Byrne, Renate Reinsve, Emma Stone y Kate Hudson. Porque ¿qué sería del cine sin al menos una Stone o Hudson en contienda?
- Mejor actor: Timothée Chalamet, Leonardo DiCaprio (otra vez), Ethan Hawke, Michael B. Jordan y Wagner Moura. DiCaprio podría ganar su segundo Oscar, demostrando que incluso los dioses del cine necesitan validación periódica.
- Actores de reparto: Jacob Elordi, Sean Penn, Benicio del Toro, Stellan Skarsgård y Delroy Lindo. Donde los veteranos hacen cola junto a los heartthrobs del momento.
- Actrices de reparto: Elle Fanning, Inga Ibsdotter Lilleaas, Amy Madigan, Wunmi Mosaku y Teyana Taylor. La categoría donde las actuaciones más memorables a menudo compiten por menos tiempo en pantalla.
Así se prepara otro capítulo en el gran circo dorado donde todos aplauden, pocos recuerdan quién ganó qué al año siguiente, y la industria se da palmaditas en la espalda frente a millones.


















