Este jueves arrancó algo que podría cambiar las reglas del juego. El Protocolo Nacional para la Activación de la Alerta Nacional de Búsqueda ya está en marcha, publicado en el Diario Oficial.
Su objetivo es claro: hacer que la búsqueda inmediata a nivel nacional sea efectiva. Las autoridades lo dicen sin rodeos: > “Que la búsqueda inmediata nacional sea efectiva”.
¿Cómo funciona? Establece el procedimiento para activar esta alerta a nivel municipal, estatal y federal cuando se reporta a alguien cuyo paradero se desconoce. Se pone en marcha una vez que la persona es registrada en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
También detalla cómo gestionar accesos, listas de correos y perfiles de usuario. Todo para asegurar que la Ficha de Búsqueda llegue rápido a las autoridades y particulares involucrados.
La idea es articular a todas las entidades federativas. Y va más allá de la reacción, impulsando acciones para prevenir delitos como la desaparición forzada.
La Comisión Nacional de Búsqueda (CNB) será la encargada de administrar y operar todo este mecanismo.
Ojo: usar esta alerta con otros fines puede traer consecuencias. Hablamos de posibles responsabilidades administrativas o incluso penales.
Cuando se active, la CNB enviará la ficha de manera inmediata y automatizada por correo electrónico. Va dirigida a fiscalías especializadas, comisiones locales de búsqueda y autoridades de los tres niveles de gobierno.
Las autoridades que reciban el aviso deberán confirmarlo al instante. También tienen que crear un expediente, digital o físico, con los datos de búsqueda.
Esa ficha se difundirá masivamente por todos los medios disponibles a nivel nacional. Solo habrá excepciones si hay una causa razonable, por parte de un familiar o representante, para no hacerlo público.
Si un particular no tiene abierta una carpeta de investigación, se le pedirá que presente la denuncia formal ante la fiscalía correspondiente.
Y aquí viene un punto clave: si se identifica algún factor de vulnerabilidad, las fiscalías deben activar sin demora otros protocolos específicos. Como el Protocolo Alba, la Alerta AMBER o la Ficha Amarilla de INTERPOL.
Finalmente, en zonas con alta migración, las Comisiones de Búsqueda deberán pedir apoyo al Instituto Nacional de Migración y a embajadas. El objetivo es ampliar la difusión y obtener más pistas para localizar a la persona.

















