Dos civiles resultaron heridos por disparos de agentes federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un incidente ocurrido en una zona residencial de Portland, Estados Unidos. Según informes oficiales, las víctimas, un hombre y una mujer, sufrieron heridas de bala y requirieron ser trasladadas a centros hospitalarios, aunque su estado de salud se mantiene sin precisar en las últimas actualizaciones.
La cadena de eventos se inició poco después de las 14:18 horas del jueves 8 de enero, cuando la policía local de Portland recibió un reporte de tiroteo en la cuadra 10200 de Southeast Main Street. Al llegar al lugar, los oficiales municipales confirmaron la participación de agentes federales en el episodio y aclararon que el cuerpo policial de la ciudad no intervino en el desarrollo del enfrentamiento. Minutos después, a las 14:24 horas, se recibió una nueva llamada solicitando ayuda para un hombre que había sido alcanzado por un proyectil en la zona de la avenida 146 noreste y East Burnside.
Agentes de la policía de Portland se desplazaron a ese segundo punto y encontraron a dos personas con heridas aparentemente causadas por arma de fuego. Según el reporte oficial, “Les aplicaron un torniquete y llamaron a servicios médicos de emergencia”. La intervención inicial permitió estabilizar a los heridos antes de su traslado en ambulancia. La investigación posterior determinó que las lesiones de ambas víctimas se produjeron durante el mismo tiroteo en el que estuvieron involucrados los agentes federales.
Este incidente pone nuevamente en el centro de la atención pública al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), una agencia federal creada el 1 de marzo de 2003 bajo el paraguas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). Su formación fue una consecuencia directa de la reestructuración de las agencias de seguridad tras los ataques del 11 de septiembre de 2001, con el objetivo declarado de proteger al país frente a amenazas transnacionales como el terrorismo, el tráfico de personas y la migración no autorizada.
La agencia opera a través de tres divisiones principales. La primera es Homeland Security Investigations (HSI), dedicada a la investigación de delitos complejos de carácter internacional. La segunda, y quizá la más conocida, es Enforcement and Removal Operations (ERO), encargada específicamente de la detención y deportación de personas que carecen de un estatus migratorio legal en el país. La tercera es la Oficina del Asesor Legal Principal (OPLA), que proporciona asesoramiento jurídico y representación a la agencia en procedimientos de deportación y otros litigios.
Con más de 20,000 empleados desplegados en alrededor de 400 oficinas, el ICE ha acumulado una presencia significativa. Sin embargo, su nombre se asocia predominantemente en la opinión pública con operaciones de redadas en comunidades de inmigrantes, el mantenimiento de centros de detención y la aplicación de políticas que, en el pasado reciente, han derivado en la separación de familias. Durante la administración del presidente Donald Trump, entre 2017 y 2021, la agencia se convirtió en el brazo ejecutor principal de una política migratoria de “tolerancia cero”, lo que generó una oleada de críticas y protestas tanto a nivel nacional como internacional.
El episodio de Portland reactiva el debate sobre el alcance, los protocolos de uso de la fuerza y la supervisión de las operaciones llevadas a cabo por esta agencia federal en entornos civiles. La investigación para esclarecer los detalles exactos del tiroteo, incluyendo las circunstancias que llevaron a los agentes a abrir fuego y el contexto operativo que se desarrollaba en esa zona residencial, sigue su curso. Mientras tanto, el incidente deja en evidencia la compleja y a menudo controvertida interacción entre las fuerzas de seguridad federales con jurisdicción en materia migratoria y la población civil en espacios urbanos.













