Las cosas empiezan a moverse. Este viernes, en El Cairo, se reunió por primera vez la comisión palestina que, con apoyo de Estados Unidos, está llamada a administrar Gaza.
Su misión es enorme: mejorar de inmediato las condiciones humanitarias en un territorio destrozado por más de dos años de conflicto. Es el primer paso tangible hacia una nueva etapa.
Ali Shaath, al frente del grupo y exfuncionario de la Autoridad Palestina, fue claro sobre los plazos. Dijo que la reconstrucción total podría llevar unos tres años. Pero lo urgente viene primero.
“La prioridad será atender las necesidades urgentes de la población, como refugio, servicios básicos y asistencia a los desplazados”, afirmó Shaath.
Así que el plan tiene dos velocidades: respuesta inmediata a la emergencia y un proyecto a medio plazo para levantar lo caído. Todo bajo una supervisión internacional que busca dar estabilidad a una zona que lleva demasiado tiempo en llamas.

















