La alarma saltó en las oficinas centrales del Instituto Nacional Electoral. Este jueves, tras detectarse un posible caso de sarampión, arrancó una jornada de vacunación preventiva para todo el personal.
La medida busca crear un escudo sanitario dentro del instituto y cortar cualquier cadena de contagio. Es una respuesta rápida y contundente.
“Se han implementado protocolos como el uso de cubrebocas, la aplicación de gel antibacterial y la sana distancia para minimizar riesgos”, recordó Claudia Arlett Espino, secretaria ejecutiva del INE.
Solo en el primer día, y con apoyo del ISSSTE, se pusieron 400 dosis. Un combo de protección: 350 contra sarampión y rubeola, y otras 50 contra la influenza. La operación se desplegó en Tlalpan y Corum.
El calendario sigue activo. Este viernes toca en las sedes de Moneda y Quantum. El próximo 23 de febrero será el turno de Insurgentes y Zafiro.
Pero esto no se queda en la sede central. La estrategia es nacional. Los mismos protocolos y campañas se están replicando ya en las 32 Juntas Locales, las 300 Distritales y todos los Módulos de Atención Ciudadana.
El mensaje es claro: control total en todos los frentes para proteger a la comunidad laboral del INE en todo el país.

















