La Marina mexicana acaba de dar un golpe contundente al crimen organizado. En aguas de Manzanillo, Colima, interceptaron un semisumergible cargado hasta los topes.
Dentro encontraron 179 bultos con aproximadamente 4 toneladas de cocaína. Tres personas que viajaban en la embarcación fueron detenidas.
El titular de la Secretaría de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó la noticia a través de sus redes. Destacó que esta acción es parte de la vigilancia permanente que mantienen en nuestros mares.
“Como parte de la vigilancia permanente que lleva a cabo la Secretaría de Marina en mares mexicanos, personal de la Armada interceptó la nave”, publicó García Harfuch.
Pero esto no es un caso aislado. Según las autoridades, en solo la última semana las operaciones marítimas han logrado asegurar cerca de 10 toneladas de esta sustancia.
García Harfuch fue claro sobre el impacto: esto representa un golpe millonario a las finanzas del crimen. Al impedir que millones de dosis lleguen a las calles, protegen directamente a las familias mexicanas.
La estrategia parece estar dando resultados. La Marina se ha convertido en un pilar fundamental para cortar las rutas del narcotráfico por mar. Cada embarcación interceptada es un respiro para la seguridad del país.
Esta interceptación en Colima demuestra que, más allá del decomiso, el objetivo es desmantelar la estructura financiera de estas organizaciones. Un golpe a su bolsillo es un golpe a su poder.

















