Las autoridades de Texas han activado el protocolo de Alerta Amber, un mecanismo de respuesta rápida para casos de menores en peligro, en un esfuerzo por localizar a Maryuri Gomez Marquez. Esta adolescente, de 15 años de edad, fue reportada como desaparecida el pasado 28 de diciembre de 2025, según los registros oficiales del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC, por sus siglas en inglés). La gravedad de la situación ha llevado a los investigadores a considerar que la vida de la joven podría correr un riesgo inminente, lo que justifica la movilización de recursos y la difusión pública de la información.
Maryuri es descrita como una joven de complexión delgada, con una estatura de aproximadamente 5 pies y 1 pulgada (un metro 55 centímetros) y un peso cercano a las 125 libras (unos 57 kilogramos). Sus características físicas incluyen cabello de color castaño y ojos cafés. Cada uno de estos detalles, aunque pueda parecer un dato aislado, es una pieza crucial para el público que puede convertirse en ojos y oídos sobre el terreno, ampliando exponencialmente el alcance de la búsqueda más allá de los cuerpos policiales.
En el centro de la investigación se encuentra la figura de Juan Garcia Sarmiento, un hombre de 41 años identificado formalmente como sospechoso en este caso. Las descripciones proporcionadas por las autoridades lo señalan como un individuo de 5 pies y 9 pulgadas de estatura (un metro 75 centímetros), con un peso alrededor de 188 libras (85 kilogramos), y con cabello negro y ojos cafés. La conexión entre el sospechoso y la menor desaparecida es el eje sobre el cual giran las hipótesis de trabajo de los investigadores, aunque los comunicados oficiales no han especificado públicamente la naturaleza precisa de dicha relación en esta fase de la investigación.
Uno de los elementos de búsqueda más concretos y, por tanto, de mayor valor operativo, es un vehículo específico. La alerta indica que se cree que tanto Maryuri Gomez Marquez como Juan Garcia Sarmiento podrían estar desplazándose en una camioneta pickup Ford modelo F-150, de color negro. El identificador más crítico son sus placas de matrícula del estado de Texas, con la combinación WGV9997. Este dato transforma la búsqueda de personas en una búsqueda también de un objeto altamente visible, facilitando la posibilidad de un avistamiento por parte de ciudadanos, personal de peajes, cámaras de vigilancia de carreteras o estaciones de servicio.
El protocolo de una Alerta Amber no es un simple boletín informativo; es un sistema de colaboración masiva y urgente. Su eficacia reside en la capacidad de convertir a la comunidad en una red de alerta extendida. Por ello, las autoridades hacen un énfasis categórico en las instrucciones para el público: bajo ninguna circunstancia se debe intentar abordar o confrontar al sospechoso identificado. La prioridad absoluta es la seguridad de la menor y la integridad de los ciudadanos. Cualquier avistamiento, por fugaz que sea, o cualquier información, por insignificante que pueda parecer a quien la posee, debe ser reportada de inmediato a la línea de emergencia 911 o a las autoridades locales pertinentes. En estos casos, un solo dato, como la dirección de un avistamiento, una hora aproximada o incluso un cambio en la apariencia del vehículo, puede proporcionar el eslabón que falta para que los investigadores tracen una ruta concreta y logren una localización segura.
La desaparición de un menor es uno de los eventos que moviliza con mayor intensidad los protocolos de seguridad. Más allá de las descripciones físicas y los datos de vehículos, lo que está en juego es el restablecimiento de la integridad y la seguridad de una adolescente. La difusión responsable de esta información, respetando las indicaciones de las autoridades y evitando la especulación, es la contribución más valiosa que la sociedad puede realizar en estos momentos críticos. La esperanza es que la combinación del trabajo profesional de las agencias de aplicación de la ley y la atención vigilante de la comunidad conduzca a un desenlace positivo y al pronto reencuentro de Maryuri Gomez Marquez con su familia.

















