Washington.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó sus declaraciones sobre un gobierno tutelado por Washington en Venezuela y afirmó que su administración busca obtener “acceso total” al petróleo venezolano, pese a los esfuerzos del secretario de Estado, Marco Rubio, por matizar estas posturas durante el domingo 4 de enero.
En declaraciones a periodistas antes de partir de Mar-a-Lago rumbo a Washington, Trump aseguró que Estados Unidos “está a cargo” en referencia al poder en Venezuela, y sostuvo que el acceso pleno a los recursos energéticos del país sudamericano es clave para su reconstrucción. “Lo que necesitamos es acceso total. Acceso total al petróleo y a otras cosas en el país que nos permitan reconstruirlo”, afirmó.
Las declaraciones del mandatario se produjeron luego de que Rubio dedicara gran parte del domingo a moderar el alcance de los comentarios iniciales del presidente, en un contexto de creciente atención internacional sobre el papel de Estados Unidos en Venezuela tras la reciente salida de Nicolás Maduro del poder.
Durante la misma ronda de preguntas, Trump amplió su retórica al ámbito regional y señaló que le “suena bien” la posibilidad de llevar a cabo en Colombia una operación similar a la aplicada en Venezuela. A bordo del Air Force One, el presidente lanzó duras críticas contra el mandatario colombiano, a quien calificó de “enfermo”, y acusó a su gobierno de fabricar cocaína y venderla a Estados Unidos, al tiempo que advirtió que esa situación “no va a durar mucho tiempo”.
Respuesta desde Caracas
En paralelo, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, difundió un comunicado a través de su cuenta de Instagram en el que llamó a establecer un “relacionamiento internacional equilibrado y respetuoso” entre Estados Unidos y Venezuela. En el mensaje, invitó a Washington a trabajar de manera conjunta en una agenda de cooperación bilateral.
Las declaraciones de Trump y la respuesta de Rodríguez se dan en un escenario de alta tensión diplomática y con reacciones encontradas en la comunidad internacional, que observa con cautela los alcances de la política estadounidense hacia Venezuela y la región.

















