(Foto: AP)
La madrugada en Caracas se vio interrumpida por una sucesión de detonaciones, un evento que desencadenó una respuesta oficial inmediata del ejecutivo venezolano. En un movimiento que eleva la confrontación a un nuevo nivel, el gobierno de Nicolás Maduro presentó una denuncia formal ante los organismos internacionales, acusando a los Estados Unidos de una incursión bélica directa sobre la capital y las regiones de Miranda, Aragua y La Guaira.
Respuesta gubernamental y decreto de emergencia
La reacción institucional no se hizo esperar. Según el comunicado oficial, el presidente Nicolás Maduro ha rubricado y ordenado ejecutar un decreto que establece un estado de “conmoción exterior”, una figura legal que, según la narrativa oficial, justifica el paso inmediato a la defensa activa. La proclama, de carácter estratégico, omitió los detalles operativos específicos que desplegarán las fuerzas armadas de la nación.
Mientras el documento gubernamental se abstiene de caracterizar la naturaleza precisa de los ataques reportados, corresponsales en terreno han documentado estructuras afectadas y columnas de humo en instalaciones castrenses clave. El ecosistema digital se inundó con material gráfico no verificado que muestra aeronaves sobrevolando el área metropolitana, alimentando la incertidumbre y el análisis en tiempo real.
El impacto geopolítico de este episodio está aún por definirse, pero ha inyectado un nivel de inestabilidad significativo en el contexto latinoamericano. Las autoridades venezolanas han convocado a la ciudadanía a seguir únicamente los canales oficiales para obtener información verificada en medio de un escenario de alta volatilidad y desinformación.

















