Matamoros, Tamaulipas.— Durante el presente año se han confirmado 41 casos positivos de tuberculosis en el municipio, cifra que integra los registros de todas las instituciones médicas públicas y privadas que operan en la localidad, informó la directora del Distrito de Salud Número 3, Gilma Alcocer.
De ese total, precisó que 21 pacientes corresponden directamente a la Secretaría de Salud, mientras que el resto son atendidos por otras instituciones del sector salud; sin embargo, todos los casos se mantienen bajo monitoreo epidemiológico conjunto, al fungir la Secretaría como instancia rectora.
Alcocer explicó que en lo que va de 2026, los 21 casos detectados en Matamoros se consideran dentro del comportamiento regular de la enfermedad, sin mostrar variaciones que indiquen un incremento fuera de lo esperado en comparación con años anteriores.
En relación con fallecimientos, la funcionaria aclaró que no se ha registrado ninguna defunción por tuberculosis en lo que va del año entre los pacientes atendidos por la Secretaría de Salud, lo que refleja un seguimiento clínico oportuno y controlado, pero el Imss durante el fin de semana reportó un caso de un adolescente fallecido.
Como antecedente, recordó que durante 2025 se contabilizaron 325 casos en total entre todas las instituciones, de los cuales 217 fueron tratados por la Secretaría de Salud, registrándose cinco fallecimientos, ninguno atribuido de manera directa a la tuberculosis.
Detalló que dichas defunciones estuvieron relacionadas con condiciones médicas preexistentes, como alteraciones metabólicas no controladas, padecimientos que reducen las defensas y consumo crónico de alcohol, factores que complicaron el estado general de los pacientes.
Sobre la detección temprana, señaló que los principales signos de alerta incluyen tos persistente por más de tres semanas, pérdida de peso, fiebre constante, debilidad general y dificultad respiratoria, síntomas que deben motivar la valoración médica inmediata.
Finalmente, destacó que el tratamiento se aplica bajo un esquema estrictamente supervisado, lo que garantiza la toma diaria del medicamento y evita resistencia farmacológica. Gracias a este modelo, la Secretaría de Salud mantiene una tasa de recuperación del 96%, con resultados favorables en el control de la enfermedad en la región.


















