Matamoros, Tamaulipas.- El sector del turismo médico atraviesa un periodo de incertidumbre ante la falta de crecimiento en la afluencia de pacientes extranjeros durante el inicio de 2026. Así lo expuso Alberto Casanova, empresario del rubro médico, al señalar que las ventas se han mantenido sin el repunte esperado.
El entrevistado explicó que, si bien no se ha registrado una caída abrupta, los números actuales se mantienen en niveles similares a los observados al cierre del año pasado. Indicó que enero y febrero transcurrieron sin variaciones significativas, lo que ha generado cautela entre los prestadores de servicios médicos.
Casanova detalló que para la temporada de marzo, abril y mayo se proyectaba un incremento de entre 30 y 40 por ciento en la demanda, porcentaje que históricamente impulsa la actividad del sector. Sin embargo, hasta el momento, dicho crecimiento no se ha reflejado en los indicadores.
Precisó que esta estabilidad en cifras bajas contrasta con las expectativas del sector, que confiaba en una recuperación más marcada tras el cierre del año anterior. “Se esperaba otro tipo de comportamiento en el mercado”, señaló al referirse al flujo de pacientes internacionales.
El empresario comentó que existe expectativa de una posible mejora con la llegada del periodo vacacional de Semana Santa, aunque reconoció que el turismo médico responde a dinámicas distintas al turismo tradicional, por lo que su comportamiento suele ser más gradual.
Añadió que uno de los factores que el sector mantiene en espera es la definición de incentivos fiscales, como el llamado Lincoln Tax, el cual podría influir en la toma de decisiones de pacientes extranjeros y en la competitividad de los servicios médicos en la frontera.
En cuanto al tipo de cambio, Casanova afirmó que no ha representado un factor negativo. Por el contrario, destacó que la paridad del dólar resulta atractiva, ya que procedimientos que en Estados Unidos tienen un costo elevado pueden realizarse en Matamoros hasta tres o cuatro veces más accesibles.
Finalmente, el empresario descartó que, hasta ahora, existan datos que vinculen la baja afluencia con temas de percepción de riesgo o desorden social, al señalar que no se cuenta con reportes que indiquen afectaciones directas por ese motivo en el turismo médico de la región.


















