La Justicia en la Encrucijada: Cuando el Sistema Falla al Ciudadano
La maquinaria judicial mostró una de sus fallas más críticas hoy en la Sala de Juicios Orales de Chalco. La audiencia de revisión de medidas cautelares para Carlota “N” -una septuagenaria de 74 años investigada por homicidio tras intentar proteger su vivienda de un presunto despojo- quedó suspendida por una ausencia reveladora: el representante del Ministerio Público de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México no se presentó.
Este vacío procesal no es simplemente un trámite postergado; es síntoma de un sistema que prioriza protocolos sobre personas. La audiencia fue reprogramada para el jueves 6 de noviembre a las 10:00 horas, pero la pregunta permanece: ¿está diseñado el sistema para proteger a ciudadanos que defienden lo que es legítimamente suyo?
¿Protección o Castigo? Replanteando la Justicia para Adultos Mayores
El equipo jurídico de Carlota “N” presenta una batalla legal que cuestiona los fundamentos mismos de nuestro concepto de justicia. No buscan impunidad, sino humanización del proceso: solicitan modificar la medida cautelar de prisión preventiva por arraigo domiciliario, argumentando condiciones de salud que requieren atención especializada.
Este caso emblemático nos obliga a reconsiderar: ¿por qué tratamos igual a quienes representan peligro social y a quienes actuaron en defensa de su patrimonio y seguridad? La viralización del video donde Carlota dispara contra supuestos invasores no debería distraernos del problema estructural: un sistema legal que no distingue contextos ni vulnerabilidades.
Hacia un Nuevo Paradigma de Justicia Contextual
Imaginemos un sistema judicial capaz de evaluar no solo el acto, sino las circunstancias extremas que lo provocaron. Carlota “N” no es una delincuente habitual; es el síntoma de una sociedad donde los ciudadanos se ven forzados a tomar medidas desesperadas ante la percepción de impunidad para los despojadores.
La solución disruptiva no está en absolver o condenar, sino en rediseñar procesos que consideren la vulnerabilidad, la intención y el contexto social. ¿Qué pasaría si tuviéramos tribunales especializados en casos de defensa patrimonial? ¿Si existieran protocolos diferenciados para adultos mayores en situación de riesgo?
Mañana a las 10:00 horas no solo se decidirá el futuro de una mujer de 74 años; se pondrá a prueba la capacidad de nuestro sistema judicial para evolucionar hacia una justicia más inteligente, compasiva y contextualmente consciente.
















