Tras el anuncio oficial, una investigación revela el calendario completo y el impacto real de los incrementos
Mientras México se recupera de las fiestas decembrinas, una pregunta crucial resuena en millones de hogares: ¿qué les depara el nuevo año a los jubilados y pensionados del Instituto Mexicano del Seguro Social? La institución ha emitido su comunicado de rigor, pero un análisis profundo de documentos y calendarios oficiales revela un panorama más complejo y detallado del que se presenta a simple vista.
La promesa es clara: el primer depósito del año llegará el viernes 2 de enero. Sin embargo, nuestra investigación fue más allá de la simple fecha inicial. Cruzando datos del calendario oficial con los esquemas históricos de dispersión, hemos reconstruido el cronograma completo de 2026. ¿Por qué es importante conocer todas las fechas? Porque la estabilidad económica de un adulto mayor depende de una planificación meticulosa. Este es el desglose mensual confirmado:
- Enero: viernes 2
- Febrero: martes 3
- Marzo: lunes 2
- Abril: miércoles 1
- Mayo: lunes 4
- Junio: lunes 1
- Julio: miércoles 1
- Agosto: lunes 3
- Septiembre: martes 1
- Octubre: jueves 1
- Noviembre: lunes 2
- Diciembre: martes 1
El incremento anunciado vs. la realidad inflacionaria
El titular es el aumento del 13% al salario mínimo general, efectivo desde el 1 de enero, que beneficia directamente a quienes perciben la pensión mínima garantizada bajo el régimen de la Ley del Seguro Social de 1973. Pero aquí surge la primera capa de la investigación: ¿qué pasa con la gran mayoría de pensionados cuyo ingreso supera ese umbral? Para ellos, el ajuste es una historia diferente.
Nuestro escrutinio de los indicadores económicos proyecta que el aumento, basado en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de 2025, oscilará entre un 3.9% y un 4.5%. Una cifra significativamente menor. Esto plantea una pregunta incómoda: ¿está el incremento real de las prestaciones para la mayoría de los adultos mayores manteniendo el ritmo frente al costo de la vida, o se está erosionando silenciosamente su poder adquisitivo?
Los beneficios no declarados: las asignaciones familiares
Más allá de los incrementos por inflación o salario mínimo, existe un mecanismo de aumento poco difundido: el programa de Asignaciones Familiares. Este esquema, vigente para los pensionados bajo la Ley 73, representa un complemento crucial que depende de la situación familiar del beneficiario, un dato que no siempre es explícitamente promocionado por la institución. Nuestra revisión de los manuales de procedimiento confirma los porcentajes adicionales:
- Cónyuge o concubina: 15% adicional.
- Hijos menores de 16 años: 10% adicional por cada uno.
- Hijos estudiantes (entre 16 y 25 años): 10% adicional por cada uno.
- Hijos con discapacidad: 10% adicional.
- Padres del pensionado: 10% por cada uno.
La conclusión de esta indagación es reveladora. La narrativa pública sobre las pensiones del IMSS suele centrarse en la fecha del primer pago y el aumento al salario mínimo. Sin embargo, la verdadera planificación financiera para un jubilado en 2026 requiere entrecruzar tres variables clave: el calendario exacto de cada depósito, el aumento inflacionario real que aplica a su caso específico, y el potencial de las asignaciones familiares a las que tiene derecho. Solo con esta triada de información, a menudo dispersa y no siempre comunicada con claridad, los adultos mayores pueden enfrentar el año con una certeza genuina y no solo con la tranquilidad aparente de un anuncio general.















