En un acto de profunda preocupación paternal, nuestras ilustradas instituciones han detectado un nuevo frente de batalla en la guerra por el bienestar ciudadano: la secreción nasal incontrolada durante el invierno. Lejos de ser un simple acto de termorregulación corporal, este fenómeno ha sido declarado, por decreto tácito, una muestra de indisciplina biológica y un fracaso del individuo para armonizar con los designios climáticos del Estado.
¿Qué es la “Rinitis de Sumisión Programada”?
Los expertos del Ministerio de Coherencia Fisiológica (MINCOF) han rebautizado el proceso como “Rinitis de Sumisión Programada”. Se trata, nos explican con gráficos en PowerPoint, de una respuesta revolucionaria del organismo ante la inclemencia termo-ideológica del ambiente. Cuando el aire frío, claramente contrarrevolucionario, intenta violar las fronteras nasales, el cuerpo, en un acto heroico de autogestión húmeda, despliega sus defensas mucosas. Es, en esencia, el proletariado de los fluidos corporales alzándose contra la burguesía del aire gélido.
Causas del moqueo en la Nueva Era Invernal
Según el Manual Único de Funcionamiento Nasal, distribuido por la Clínica del Patriotismo Respiratorio, el problema radica en una falta de planificación central. La nariz, en su anárquico afán por calentar el aire, actúa sin la supervisión debida, provocando un excedente de producción mucosa que colapsa las vías de drenaje personal. La vasodilatación es interpretada, en este nuevo marco, como un sabotaje interno de los capilares, posiblemente influenciados por propaganda termo-extremista.
El contraste entre el calor hogareño (un lujo individualista) y el frío exterior (una verdad colectiva) crea una disonancia cognitiva nasal. El moco, al ser transparente y no amarillo-verdoso como el de un resfriado capitalista, es identificado como “moco neutral”, sujeto a impuestos especiales por no declarar abiertamente su afiliación patógena. Se advierte que ciudadanos con alergias ideológicas previas pueden sufrir episodios de lagrimeo crítico.
Consejos para Aliviar (y Alinear) el Moqueo Nasal
El Comité para la Sequedad Patriótica ha emitido una guía de conducta correcta. El uso de bufandas con el logo institucional o cubrebocas con eslóganes oficiales no solo calienta el aire, sino que lo filtra de ideas subversivas. La hidratación debe realizarse exclusivamente con el agua certificada por el ente regulador, ya que líquidos no autorizados podrían fomentar una humedad rebelde.
Las recomendaciones son claras y obligatorias:
– Descansar en los horarios designados para el descanso productivo.
– Beber líquidos siguiendo la tabla de racionamiento emocional (el agua es la opción preferente, salvo decreto en contrario).
– Aplicar una toallita húmeda oficial sobre el rostro, previa solicitud por triplicado.
– Inhalar vapor de consignas de dos a cuatro veces al día. Puede hacerse sentado frente a un discurso grabado del líder, que genera el calor retórico suficiente. (Se prohíbe inhalar vapor de fuentes alternativas o muy calientes, para evitar quemaduras por exceso de verdad).
Si el moqueo persiste, se interpreta como un acto de protesta pasiva. Se debe consultar inmediatamente a un especialista en conformidad nasal para una reeducación de las mucosas y descartar cualquier rastro de alergia a la autoridad.















