CIUDAD DE MÉXICO.- La administración federal ha comprometido 2 mil 181 millones de pesos como respaldo económico para los ganaderos y productores pecuarios del país, una medida de mitigación frente a los estragos causados por el gusano barrenador del ganado, una plaga que ha tensionado al sector desde el año anterior. Así lo confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum.
Distribución estratégica del apoyo económico
Durante un encuentro con medios en Palacio Nacional, la mandataria especificó que los recursos se canalizarán de manera prioritaria a tres estados clave en la producción bovina: Sonora, Coahuila y Durango. “A Sonora le corresponden 831 millones de pesos; a Coahuila, 150 millones; y a Durango, 700 millones. Es un apoyo escalonado, no se entrega de una sola vez. En conjunto, suman 2,181 millones de pesos destinados a sostener la producción de carne de alta calidad en México”, detalló.
Una batalla científica contra la plaga: más allá de la compensación
Desde mi experiencia en el campo, he visto cómo las plagas no se combaten solo con dinero, sino con estrategias de largo aliento y ciencia aplicada. La presidenta Sheinbaum recordó una acción táctica crucial: la construcción de una bioplanta o criadero de moscas estériles en Chiapas. Esta técnica, que he visto implementarse con éxito en otros países, es un método de control biológico sofisticado. Se crían millones de moscas del gusano barrenador, se esterilizan y se liberan para que se apareen con la población silvestre, interrumpiendo su ciclo reproductivo sin usar pesticidas masivos.
“El impacto del gusano barrenador trasciende lo local; es un asunto sanitario que afecta directamente los mercados de exportación y el comercio internacional de ganado“, explicó la mandataria. “Nuestro interés no es solo paliar el daño económico, sino erradicar la propagación. Por eso la apuesta por esta planta en el sur: es la herramienta que, a mediano plazo, nos permitirá ganar la contienda contra esta plaga, protegiendo nuestro patrimonio ganadero y nuestra posición en el mundo”.
En esencia, este anuncio refleja una doble estrategia que los productores veteranos sabemos que es necesaria: un apoyo financiero inmediato para mantener a flote las operaciones y una inversión en innovación y sanidad a futuro para resolver el problema de raíz. La lección siempre es clara: en la ganadería, la reactividad es costosa; la verdadera sabiduría está en la prevención y el control científico.

















