San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.— Una niña de entre 10 y 13 años se encuentra grave de salud tras haber dado a luz de manera prematura durante los primeros días de enero en este municipio, un caso que ha encendido nuevamente las alertas sobre el embarazo infantil y la violencia contra menores en el estado.
De acuerdo con autoridades de salud, la menor ingresó inicialmente al Hospital de la Mujer y posteriormente fue trasladada a la sala de urgencias del Hospital de las Culturas, cuando ya se encontraba en labor de parto. El personal médico informó que el procedimiento fue complicado y de alto riesgo, debido a que el cuerpo de la niña no estaba fisiológicamente preparado para un embarazo, lo que le ocasionó severas complicaciones en tejidos internos.
La menor, identificada como Deysi, fue llevada al hospital por un joven que se presentó como su esposo. Sin embargo, tras ingresarla al nosocomio, el sujeto se retiró sin proporcionar documentos oficiales ni datos personales, por lo que hasta el momento se desconoce su paradero.
El bebé nació semanas antes de lo previsto y fue catalogado como prematuro. Aunque tanto la madre como el recién nacido permanecen con vida, el menor continúa hospitalizado, bajo observación médica, mientras se evalúa su evolución y posibles secuelas derivadas del nacimiento anticipado. Su estado de salud es reservado, pero estable dentro de su condición.
Tras darse a conocer el caso, la Fiscalía General del Estado de Chiapas confirmó la apertura de una carpeta de investigación, luego de que el personal médico notificara formalmente a las autoridades, con el objetivo de esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades.
Este caso vuelve a evidenciar la magnitud del embarazo infantil en la entidad. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2023, una de cada diez adolescentes a nivel nacional ha enfrentado al menos un embarazo, cifra que se eleva a dos de cada diez entre adolescentes hablantes de lengua indígena. Además, Chiapas encabeza la lista nacional de embarazos en niñas de 10 a 14 años, con alrededor de 5 mil casos registrados entre 2022 y 2025.
Organizaciones y especialistas han señalado que, más allá de usos y costumbres, el embarazo infantil representa una grave violación a los derechos humanos, y subrayan la urgencia de reforzar políticas públicas de prevención, protección y acceso a la justicia para niñas y adolescentes.



















