Teherán, Irán.– El gobierno iraní confirmó la muerte del líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, quien perdió la vida durante un ataque conjunto perpetrado por Estados Unidos e Israel la mañana del 28 de febrero de 2026, según informó la agencia estatal Mehr News.
Tras varios intentos de desmentir los primeros reportes, la noticia fue finalmente anunciada en la televisión local, donde las autoridades calificaron el hecho como un “ataque criminal” y declararon 40 días de luto nacional.
“Este gran erudito y luchador dedicó su vida a la elevación de Irán y del islam, y, si Dios quiere, está unido al Imán y Maestro de los Mártires”, señalaron las autoridades en un comunicado oficial.
Asimismo, la prensa estatal iraní reportó que durante los bombardeos también fallecieron la hija y el nieto del líder supremo, hecho que ha causado conmoción dentro y fuera del país.
“Se anuncia al pueblo iraní, defensor de los mártires, que el Gran Ayatolá Khamenei, Líder Supremo de la Revolución Islámica, fue martirizado en un ataque conjunto de los criminales Estados Unidos y el régimen sionista”, indica el comunicado difundido por medios oficiales.
Alí Jamenei, de 86 años, asumió el liderazgo de Irán en 1989, sucediendo al ayatolá Ruhollah Jomeini, fundador de la República Islámica y figura clave en la revolución iraní de 1979, que derrocó al shah Mohammad Reza Pahlavi, aliado de Estados Unidos.
Durante más de tres décadas, Jamenei mantuvo un control firme sobre el gobierno, el ejército y el poder judicial, siendo considerado por la agencia Associated Press (AP) como “la persona más poderosa de Irán”. Su mandato se caracterizó por una relación hostil con Occidente, marcada por sanciones internacionales y tensiones por temas económicos y de derechos humanos.
Jamenei solía referirse a Estados Unidos como el “enemigo número uno” de su país. Su fallecimiento marca el fin de una era en la política iraní y abre un periodo de incertidumbre sobre el futuro liderazgo de la nación.

















