La inauguración de un hospital ISSSTE que revela una espera de 26 años

Tras el Enlace Oficial, las Preguntas que Nadie Hace

La transmisión desde Palacio Nacional parecía rutinaria: un enlace más para la inauguración de una Unidad de Medicina Familiar del ISSSTE en Playa del Carmen, Quintana Roo. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, junto al director del instituto, Martí Batres, y la gobernadora Mara Lezama, anunciaban con bombo y platillo un beneficio para casi 14 mil derechohabientes. Sin embargo, detrás del acto protocolario y las sonrisas para la cámara, una cifra pronunciada casi al pasar por la mandataria estatal despierta la curiosidad investigativa: 26 años.

La Inversión y la Promesa Cumplida: ¿Todo es Como lo Pintan?

Según los datos oficiales, la nueva clínica, equipada con dos salas de medicina familiar, consultorio dental, farmacia y más, representó una inversión de 14 millones de pesos. Una suma considerable que, se argumenta, moderniza y amplía la capacidad de atención. Batres Guadarrama detalló meticulosamente cada espacio, pintando un panorama de eficiencia y progreso. Pero, ¿es suficiente? Un análisis comparativo con el costo de construcción y equipamiento de otras unidades médicas en la región podría poner esta cifra en perspectiva. ¿Dónde están los documentos de licitación y los desgloses de gasto? La transparencia exige más que un número redondo.

El Testimonio que Cambia la Narrativa

Fue la gobernadora Lezama Espinosa quien, quizás sin pretenderlo, entregó la pieza clave del rompecabezas. “26 años esperó Playa del Carmen para que este día fuera realidad“, afirmó. Esta declaración transforma la noticia de un simple acto de gobierno en un síntoma de una falla estructural de décadas. ¿Qué sucedió durante ese cuarto de siglo? ¿Por qué una zona de crecimiento explosivo y demanda turística como la Riviera Maya tuvo que esperar tanto por una infraestructura de salud básica para los trabajadores del estado? Los archivos municipales y las actas de sesiones del ISSSTE podrían contener las respuestas.

Conectando los Puntos: Entre la Celebración y la Deuda Histórica

La etiqueta de “día histórico”, repetida por las autoridades, adquiere un tono agridulce bajo esta lupa. Celebrar la solución es legítimo, pero el periodismo de investigación debe cuestionar la causa del problema. La inauguración, más que un punto final, parece ser la conclusión de un capítulo de negligencia institucional. Plantea dudas incómodas sobre la planificación y la priorización real de la salud pública en las últimas tres décadas. ¿Fue esta unidad una prioridad postergada sistemáticamente, o su construcción se aceleró por intereses políticos o presiones electorales?

La Revelación: Una Victoria que Expone una Falla Sistémica

La conclusión es ineludible. La nueva Unidad de Medicina Familiar, con todo y su farmacia bien surtida y sus salas limpias, es tanto un logro como un monumento a la ineficiencia. Su inauguración no solo marca el inicio de un servicio mejorado, sino que actúa como un espejo que refleja una deuda de salud pública con una comunidad que trabajó y contribuyó durante 26 años sin la cobertura adecuada. La verdadera historia no es la cinta cortada hoy, sino el tiempo perdido ayer. Este acto, por tanto, debe ser el punto de partida para auditar qué otras promesas sanitarias, en Quintana Roo y en el resto del país, siguen acumulando polvo en un cajón, esperando su turno para dejar de ser una esperanza y convertirse, por fin, en realidad.

La inauguración de un hospital ISSSTE...
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