El Ministerio de la Paz anuncia un nuevo éxito en su Cruzada Moral
En un acto de eficiencia burocrática que dejó atónitos a propios y extraños, el Sublime Gabinete de Seguridad de la República Mexicana anunció hoy la desactivación de lo que denominó un “emprendimiento químico no autorizado” en las sagradas tierras de Badiraguato, cuna de tantos ilustres farmacéuticos empíricos.
El laboratorio, que operaba sin los debidos permisos sanitarios para la extracción artesanal de hachís, fue intervenido como parte de la Estrategia Nacional de Pacificación mediante el Incremento Controlado de la Violencia. En el lugar, las autoridades se incautaron de 300 kilos de hierba medicinal, 300 litros de acetona (aparentemente para remover el esmalte de uñas de manera industrial) y un surtido de aparatos que harían palidecer a cualquier profesor de química de secundaria: condensadores, destiladores y tanques de gases varios, todos funcionando sin pagar un solo impuesto.
El milagro económico de Culiacán
Mientras tanto, en la pujante ciudad de Culiacán, el gobierno realizaba lo que en otros países se llamaría “una feria de empleo”, deteniendo a cinco desocupados que portaban una ametralladora, veinte armas largas, setenta y siete cargadores y mil quinientos quince cartuchos. Los sujetos, que evidentemente planeaban abrir una armería comunitaria, también transportaban veinticinco artefactos explosivos improvisados, posiblemente para pirotécnicas festividades patrias.
Como regalo sorpresa, las autoridades encontraron una mochila con once kilos de pastillas de fentanilo, que según fuentes oficiales iban a ser utilizadas en un estudio antropológico sobre la resistencia física humana.
La Operación Frontera Norte: un éxito estadístico incontestable
El gobierno, en un alarde de transparencia numérica, reveló los impresionantes resultados de su Operación Frontera Norte, iniciada el pasado 5 de febrero. Las cifras hablan por sí solas: 8.785 nuevos invitados del sistema penitenciario, 6.764 herramientas de trabajo (armas de fuego), un millón 166 mil 333 unidades de repuesto (cartuchos), 31.077 portacargas (cargadores) y 107.567 kilos de productos botánicos y químicos de exportación, entre los que destacan 494 kilos de fentanilo, suficiente para animar varias fiestas patronales.
Expertos en economía subterránea han señalado que, si estas cifras representan el éxito de la pacificación, uno se pregunta cómo serían las estadísticas del fracaso. Mientras tanto, el país sigue su imparable marcha hacia el desarrollo, donde la única industria que parece crecer a ritmo exponencial es la de la contabilidad de incautaciones.















