Ola de violencia en Salamanca deja seis muertos en menos de un día

En menos de 24 horas, el municipio de Salamanca, Guanajuato, fue escenario de cuatro agresiones con armas de fuego en su zona rural, un episodio que resultó en la pérdida de seis vidas y dejó a cuatro personas con lesiones de gravedad.

Los hechos de sangre ocurrieron entre la noche del viernes 2 de enero y la tarde del sábado siguiente, afectando a la colonia San Pedro y a las comunidades de San Isidro, Los Loquitos de Covarrubias y San Vicente, en la región norte del territorio municipal. En todos los casos, los perpetradores logrieron huir del lugar, un patrón que, por desgracia, se ha vuelto común y que refleja la impunidad que alimenta estos ciclos de violencia.

Crónica de los ataques armados en Salamanca

Hacia el mediodía del sábado, un grupo armado ingresó con violencia a una vivienda situada en la calle principal de Los Loquitos de Covarrubias, cerca del templo local. Los atacantes dispararon contra cuatro individuos, de los cuales dos perdieron la vida en el acto y dos más resultaron heridos por impactos de bala. Personal de la Guardia Nacional y de la Policía Municipal acordonó el sitio para resguardar la escena, apoyando al Ministerio Público en las labores de investigación y el levantamiento de los cuerpos.

Dos horas más tarde, residentes de San Vicente de las Flores reportaron el hallazgo del cuerpo de un hombre sin vida en el cauce del río que atraviesa la localidad. Alrededor de las 2:00 de la tarde, vecinos alertaron al Sistema de Emergencias 911 tras localizar a una persona en la ribera. Aunque equipos de paramédicos se trasladaron de inmediato para brindar auxilio, al examinar al individuo confirmaron la ausencia de signos vitales.

Contexto y detalles de los homicidios

El episodio previo había tenido lugar la noche del viernes, cerca de las 9:00. Varios jóvenes que conversaban en la intersección de las calles Xólotl y Nezahualcóyotl, en la colonia San Pedro, fueron atacados a tiros por sujetos que llegaron en varios vehículos. Dos de los lesionados fallecieron mientras recibían atención médica de urgencia, y otros dos permanecen hospitalizados por la gravedad de sus heridas. Los agresores, como en los otros casos, escaparon utilizando automóviles.

Consecuencias y clima social tras la violencia

Esta serie de eventos delictivos ha generado una profunda consternación y zozobra entre los habitantes de la zona, quienes demandan con urgencia mayor presencia y eficacia de las fuerzas del orden. La comunidad se encuentra en un estado de conmoción y temor, ante la violencia desatada en su entorno inmediato, un recordatorio crudo de la fragilidad de la paz social en varias regiones del país. Desde mi experiencia cubriendo estos temas, he visto cómo estos brotes de violencia no son hechos aislados, sino síntomas de conflictos territoriales más profundos y de una lucha por el control que deja a la población civil atrapada en el fuego cruzado. La lección repetida, y dolorosa, es que sin una estrategia integral que combine disuasión, inteligencia y, sobre todo, reconstrucción del tejido social, estas olas de terror seguirán repitiéndose, dejando a su paso duelos colectivos y una desconfianza cada vez mayor en las instituciones.

RELACIONADOS

Ultimas Publicadas

Matamoros

¿QUÉ PASO AYER?

ANUNCIATE CON NOSOTROS

Scroll al inicio