#CDMX.- Raúl Rocha Cantú, empresario regiomontano y uno de los dueños del concurso Miss Universo, reconoció ante la Fiscalía General de la República (FGR) haber participado en operaciones de contrabando de combustible desde Guatemala, aunque aseguró que su intervención fue limitada.
El ex propietario del Casino Royale de Monterrey, donde murieron 52 personas en un ataque del crimen organizado en 2011, declaró que solo participó en dos operaciones, en las cuales invirtió 4.2 millones de pesos y obtuvo ganancias de 1.2 millones.
Sin embargo, la FGR identificó una red encabezada por Rocha y su socio Jacobo Reyes León, conocido como “El Yaicob”, ex candidato del PRD a la alcaldía de San Martín de las Pirámides, Estado de México.
De acuerdo con informes de Petróleos Mexicanos (Pemex), los estados con mayor incidencia en robo de combustible son Estado de México, Hidalgo y Guanajuato. En tanto, la Secretaría de Hacienda reportó en octubre pasado más de 100 querellas por huachicol, con pérdidas que superan los 16 mil millones de pesos.
Rocha Cantú negó haber participado en tráfico de armas, aunque admitió que uno de los principales contrabandistas del grupo le ayudó a tramitar licencias de portación para el personal de seguridad a su servicio.
En su declaración, Rocha señaló como líderes de la organización a Jacobo Reyes León, “El Yaicob”, y Daniel Roldán Morales, “El Inge”, y se ubicó a sí mismo en un nivel inferior dentro de la estructura criminal.
El empresario presentó un escrito de 15 puntos ante la FGR para solicitar el criterio de oportunidad, con el fin de evitar prisión y colaborar como testigo protegido. En dicho documento afirmó que su participación se limitó a aportaciones económicas.
“Ante tanta insistencia de que participara, le dije que únicamente podría hacer aportaciones de dinero, a lo que Jacobo Reyes me dijo que eso era lo que necesitaban para la compra de los combustibles”, declaró Rocha.
Relató que entregó 2 millones 100 mil pesos en dos ocasiones —a finales de noviembre y diciembre de 2024—, y que en febrero de 2025 recibió la devolución del monto principal junto con los intereses acordados.
Según su testimonio, el combustible contrabandeado desde Centroamérica era almacenado en el predio La Espuela, en Querétaro, dentro de las instalaciones de la empresa Ferropolymers.
La FGR mantiene abierta la investigación para determinar el alcance de las operaciones, los beneficios obtenidos y la posible participación de otros involucrados en la red de contrabando.
















