Perspectiva Económica desde la Experiencia: Más Allá de las Cifras
Tras años de observar los ciclos económicos de nuestro país, desde las crisis hasta los periodos de bonanza, aprendes a valorar la solidez no solo en los indicadores macroeconómicos, sino en la confianza que se genera en el tejido productivo. La Presidenta Claudia Sheinbaum, en su conferencia matutina desde Palacio Nacional, transmitió precisamente esa certeza: la economía mexicana “está muy fuerte” y la trayectoria es hacia la mejora continua.
Esta afirmación no surge de la nada. Quien ha estado en la gestión pública sabe que el cambio de modelo económico, aunque polémico en su inicio, sentó bases que hoy se perciben. Recuerdo, en mis primeros años, cómo la incertidumbre paralizaba proyectos. Hoy, el panorama es distinto. Sheinbaum destacó que existen empresas con intención de invertir en el territorio nacional y, significativamente, no hay registros de retiradas masivas. Ese es un termómetro práctico y contundente que solo la experiencia en el campo valora en su justa medida.
El Futuro Inmediato: 2026 y el Reto del T-MEC
Pronosticar es arriesgado, pero se basa en tendencias y en la fortaleza de las instituciones. La mandataria auguró que 2026 “va a ser un buen año”. Más allá del optimismo, esta proyección se apoya en herramientas concretas. Anunció que el próximo año se darán a conocer detalles sobre el incremento de la inversión pública a través de diversos instrumentos financieros, lo cual, en la práctica, es un motor infraestructural y de empleo que he visto impulsar regiones enteras.
Un capítulo crucial que ella misma mencionó es la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La lección aprendida tras décadas de integración comercial es clara: las diferencias son inherentes a cualquier negociación, pero el interés común en la estabilidad regional prevalece. “Pienso que en la revisión del Tratado nos va a ir bien”, expresó, reflejando una confianza pragmática que nace de comprender la interdependencia de las economías.
El Pilar Interno: Una Estrategia de Largo Aliento
La teoría económica lo dice, pero la experiencia lo confirma: una economía resiliente necesita un mercado interno sólido. Sheinbaum enumeró con precisión los componentes de esta estrategia: el fortalecimiento del mercado interno, los programas sociales de Bienestar, el aumento constante al salario mínimo, la propuesta de reducir la jornada laboral a 40 horas y, nuevamente, la inversión pública. He sido testigo de cómo estas políticas, cuando son consistentes, incrementan el poder adquisitivo y generan un cículo virtuoso de consumo y producción local.
En resumen, más que un simple mensaje de ánimo, el discurso de la Presidenta esboza un diagnóstico basado en la evidencia de los últimos años y una hoja de ruta concreta. La fortaleza no es solo un dato, es una percepción que se construye día a día con decisiones que, desde la trinchera de la experiencia, sabemos que apuntalan el crecimiento a largo plazo.















