Sheinbaum revela la ofensiva mediática que enfrentó en 2025

La Presidenta y el laberinto digital: ¿Qué se oculta tras las encuestas?

CIUDAD DE MÉXICO.- Con una frialdad analítica que contrasta con la tormenta digital que describe, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expuso una realidad incómoda: durante 2025, su administración navegó en lo que calificó como una ofensiva mediática sistemática y una marea creciente de desinformación. La pregunta que flota en el ambiente, y que ningún sondeo responde, es ¿quién y qué intereses coordinan esta campaña?

Las cifras de popularidad, superiores al 70%, parecen una contradicción. Sin embargo, al escudriñar sus declaraciones, surge una tesis: esa aprobación no se dio a pesar de los ataques, sino que, en cierta forma, pudo consolidarse como reacción a ellos. “Tuvimos un año, el 25, de mucha ofensiva mediática y en redes también”, afirmó, dejando entrever que la ciudadanía ha aprendido a desconfiar del ruido.

El nuevo campo de batalla: algoritmos y realidades sintéticas

Pero la mandataria no se detiene en la denuncia superficial. Su advertencia apunta al próximo capítulo de esta guerra por la narrativa: la inteligencia artificial. “Con la inteligencia artificial y la manera en que se muestran las personas, es algo para el debate de todos”, expresó. Esta frase, aparentemente técnica, es una bomba de tiempo. Implica el reconocimiento de un frente donde los deepfakes y la manipulación algorítmica pueden socavar no solo una imagen pública, sino la propia percepción de la realidad.

El desafío, según su análisis, ya no es solo contrarrestar mentiras escritas, sino garantizar el derecho a la información veraz en una era donde cualquier evidencia audiovisual puede ser fabricada. ¿Están preparadas las instituciones democráticas para este salto? La pregunta queda flotando, sin una respuesta clara.

La conexión oculta: principios versus percepción

Al final, la revelación más significativa puede estar en su explicación más simple. Frente a la pregunta implícita de cómo mantiene su respaldo popular, Sheinbaum ofrece una clave que parece desconectar la lógica política tradicional: “es por estar cerca de la gente, por no perder los principios”.

Esta declaración, examinada con lupa, sugiere una estrategia consciente: mientras las narrativas tóxicas se multiplican en el ecosistema digital, la respuesta oficial se ancla en un trabajo territorial y una comunicación directa que busca generar un contraste tangible. No es solo una batalla de mensajes, sino de credibilidad experiencial. La investigación revela así un mapa de conflictos donde la alta aprobación no es un escudo, sino el resultado de una compleja ecuación entre ataques coordinados, tecnología disruptiva y una búsqueda deliberada de conexión auténtica en un mundo de ficciones.

RELACIONADOS

Ultimas Publicadas

Matamoros

¿QUÉ PASO AYER?

ANUNCIATE CON NOSOTROS

Scroll al inicio