Un giro histórico en Venezuela. La Asamblea Nacional aprobó este jueves la Ley de Amnistía propuesta por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. El objetivo es claro: una liberación masiva de personas detenidas por motivos políticos.
¿Qué significa esto en la práctica? La norma abarcaría a dirigentes opositores, sindicalistas, activistas, estudiantes y periodistas que llevan meses o años detenidos. Muchos de ellos atrapados en el largo conflicto político del país.
La ley fue impulsada tras los eventos que cambiaron el panorama: el ataque militar estadounidense en Caracas que depuso y capturó al entonces presidente Nicolás Maduro. Ahora necesita ser promulgada por Rodríguez y publicada en la Gaceta Oficial para entrar en vigor.
Rodríguez, juramentada el 5 de enero tras el traslado de Maduro a Nueva York para enfrentar cargos, tiene una visión clara. > “Ha expresado su esperanza de que la ley sirva para reparar las heridas que ha dejado la larga confrontación política en el país”, señala el texto. Heridas que se remontan a la era del fallecido presidente Hugo Chávez.
Desde su llegada al poder en 1999, la polarización ha marcado la vida nacional. Esta ley aspira a ser más que un gesto. La mandataria y sus aliados buscan convertirla en una herramienta real.
“Aspiran a que la ley se convierta en una herramienta para potenciar el diálogo con los sectores políticos, económicos y sociales del país”, explican sus promotores. Un primer paso tangible hacia una reconciliación que muchos dudaban que fuera posible. El camino recién comienza.

















