El reino proclama su lealtad al monarca ausente en un acto de realismo mágico
En un giro kafkiano del poder, la lealtad se proclama desde un vacío de autoridad, mientras el teatro político alcanza su máxima expresión surreal.
En un giro kafkiano del poder, la lealtad se proclama desde un vacío de autoridad, mientras el teatro político alcanza su máxima expresión surreal.
La maquinaria federal colapsa en un espectáculo de terquedad partidista, donde los sacrificados son los ciudadanos.