El espejismo estadístico de Acapulco y la coreografía del progreso
Mientras las estadísticas bailan un vals de optimismo oficial, la realidad cotidiana susurra una melodía muy distinta en el puerto.
Mientras las estadísticas bailan un vals de optimismo oficial, la realidad cotidiana susurra una melodía muy distinta en el puerto.
La última amenaza desde el norte es recibida con un bostezo colectivo en una nación donde la crisis se ha vuelto un paisaje cotidiano.
Un meticuloso despliegue de cifras y encuestas busca medir la felicidad, mientras la realidad pide paso a gritos en cada esquina.
Una alegoría mordaz sobre la fe, el progreso y el absurdo institucional, donde la devoción choca con la maquinaria del mundo moderno.
Mientras la naturaleza descarga su furia, el aparato estatal despliega su eterno ritual de informes, suspendiendo hasta el agua potable con puntillosa eficacia.