El gobierno mexicano impone precios mínimos al jitomate exportado, generando dudas sobre su impacto real en el mercado.
Los tomates mexicanos desafían barreras comerciales con ingenio y diplomacia agrícola.
La mandataria analiza estrategias ante medidas comerciales y subraya la preparación para proteger intereses nacionales.
Las dependencias mexicanas denuncian que la medida afectará más a los consumidores estadounidenses que a los productores locales.