Sheinbaum transforma un sorteo deportivo en una jugada diplomática clave
La mandataria mexicana prioriza la unidad y el diálogo comercial en un encuentro histórico marcado por el balompié.
La mandataria mexicana prioriza la unidad y el diálogo comercial en un encuentro histórico marcado por el balompié.
La mandataria cede su lugar en un evento histórico, mientras las incógnitas sobre la presencia de otros líderes mundiales permanecen en el aire.
El gobierno despliega un circo de distracciones para quienes no puedan pagar la entrada al espectáculo global.
La cámara restaurantera alerta sobre una posible crisis de imagen que ahuyente a los visitantes internacionales.
El megaevento futbolístico aplaza el sueño del automovilismo nacional, dejando a los héroes locales sin su ansiado homenaje.