El Sublime Encuentro de los Condenados a la Mediocridad
Un partido entre los eternos aspirantes a no descender se convierte en alegoría del absurdo institucional.
Un partido entre los eternos aspirantes a no descender se convierte en alegoría del absurdo institucional.
La salida del capitán desata una búsqueda épica por un nuevo líder en un club que parece especializarse en tragedias.
Un juvenil de 17 años designa quién debe jugar el Mundial, en un brillante ejemplo de meritocracia futbolera.
Un arquero convierte su redención personal en un acto de justicia poética contra su antiguo club.
Un enfrentamiento felino que revela más sobre nuestra sociedad que sobre el deporte mismo, en una noche de gloria artificial.