Ciudad Victoria, Tamaulipas.– El proceso de basificación prometido desde 2024 para trabajadores del sector Salud en Tamaulipas continúa sin avances concretos, lo que mantiene en incertidumbre a cerca de dos mil empleados de áreas médicas, paramédicas y administrativas, quienes siguen laborando bajo contrato pese a los anuncios oficiales.
Miguel Ángel Martínez Garza, representante del área de vectores e integrante del Sindicato Independiente de Salud en Tamaulipas, advirtió que, aunque se anunció la llegada de mil nuevas bases por parte de IMSS-Bienestar y la Secretaría de Salud, hasta el momento no existe una fecha ni lineamientos claros para su asignación.
El dirigente señaló que el principal obstáculo es presupuestal, ya que los recursos dependen de la federación y no han sido liberados, situación que ha retrasado el reconocimiento laboral de cientos de trabajadores con años de servicio. Incluso, expresó el temor de que el sexenio concluya sin que se cumpla la promesa de basificar en su totalidad al personal médico y paramédico.
A esta problemática se suma la eliminación de compensaciones económicas que algunos empleados recibían antes de la transición al esquema IMSS-Bienestar. De acuerdo con Martínez Garza, esta medida se aplicó hace aproximadamente cinco meses y afectó a trabajadores no basificados, principalmente en unidades transferidas al nuevo sistema, quienes dejaron de percibir apoyos de hasta dos mil pesos o más, impactando directamente en su ingreso mensual.
El representante sindical también denunció que alrededor de mil trabajadores del sector Salud en el estado perciben salarios por debajo del mínimo legal, entre ellos cerca de 600 empleados de la zona fronteriza que son pagados como si pertenecieran a zona general, lo que consideró una violación a sus derechos laborales.
Asimismo, acusó un bloqueo político para la entrega de la toma de nota del Sindicato Independiente de Salud en Tamaulipas, trámite que aseguran haber solicitado desde octubre de 2019 sin obtener respuesta. Esta falta de reconocimiento impide que la organización, que inició con 50 trabajadores, participe en mesas de negociación y defensa laboral.
Pese al panorama, Martínez Garza afirmó que el sindicato descarta retomar manifestaciones y mantiene su apuesta por el diálogo como vía para destrabar los conflictos y alcanzar soluciones en beneficio del personal de salud.

















