A través de redes sociales, la maestra Amarany alzó la voz para denunciar lo que califica como un abuso en la caseta ubicada rumbo a Tula. Según relata, aunque en su momento se prometió que maestros, doctores y habitantes de comunidades no tendrían que pagar, actualmente se les exige cubrir cuotas diarias mientras esperan la autorización de un supuesto pase especial.
De acuerdo con su testimonio, el trámite para obtener el tarjetón puede tardar entre uno y dos meses, tiempo durante el cual debe pagar 75 pesos de ida y 75 de regreso, sumando 150 pesos diarios, sin contar el gasto de gasolina. Además, señala que no todas las personas resultan “aptas” para recibir el beneficio, lo que las obliga a continuar cubriendo el costo completo.
La docente afirma que el pase aplica únicamente para ciertos vehículos y que constantemente se agregan nuevos requisitos para devolver la documentación, lo que retrasa aún más el proceso. “No es un cobro, es un castigo para quien trabaja”, expresó, asegurando que la medida afecta principalmente a quienes salen desde temprano para dar clases, atender pacientes o trasladarse desde comunidades cercanas.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades para revisar la situación y brindar una solución justa, al considerar que la medida impacta directamente en la economía de cientos de trabajadores que diariamente deben transitar por esta vía.















