La democracia de los likes para conquistar el espacio exterior
En un giro magistral que redefine los conceptos de mérito y valía científica, la civilización humana ha alcanzado su cénit: Diego Pérez Reyes, un erudito en Ingeniería Mecatrónica, debe suplicar el favor del populacho digital para que su sueño de pisar el planeta rojo no se desintegre en el vacío del algoritmo. Así, la conquista del cosmos ya no depende de coeficientes intelectuales, sino del engagement.
La “Misión Unidad”: Donde la excelencia se mide en retuits
El joven prodigio compite en la “Misión Unity” de la Agencia de Exploración e Investigación Espacial (SERA), un sublime proyecto que ha perfeccionado la selección de pioneros intergalácticos. ¿Criterios? Dominio de la física cuántica, resistencia a fuerzas G extremas y, la habilidad más crucial, generar un hilo viral en la plataforma X. En colaboración con Blue Origin, el imperio de Jeff Bezos, se ha logrado la democratización definitiva: ahora, cualquier plebeyo con conexión a internet puede decidir, desde su teléfono, quién es digno de salir de la atmósfera.
El mecanismo es de una elegancia burocrática incontestable: se requieren seis embajadores planetarios. La criba no se realizará en cámaras de vacío, sino en la arena digital. Los candidatos, paragonés de la astrofísica y la computación cuántica, deberán acumular puntos a través de likes, shares y comentarios simpáticos. Es la nueva diplomacia: el embajador de una nación no lo elige el estado, lo elige el trending topic.
De Veracruz a Marte, pasando por el feed de TikTok
Originario de Actopan, Veracruz, Diego, laureado como el “astronauta análogo más joven del orbe“, posee un currículum que hiela la sangre a cualquier mortal: misiones en la estación LunAres en Polonia, entrenamiento en la Advanced Space Academy, pericia en inteligencia artificial y aprendizaje automático. Ha soportado fuerzas G que aplanarían a un común, practicado buceo para simular gravedad lunar y vestido los trajes presurizados de la NASA. Una lástima que toda esta preparación sea, en el nuevo paradigma, tan solo un bonito background para su video de TikTok.
Manual del ciudadano contemporáneo para la selección espacial
Para ayudar a este Prometeo moderno a robar el fuego de las estrellas, la ciudadanía tiene un protocolo sencillo, muy similar a elegir al ganador de un reality show:
- Alistarse en su grey digital: Diríjase a sus perfiles en Instagram, X o TikTok. Haga clic en el enlace de su biografía y regístrese. Cada clic es un voto, cada voto un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la vanidad colectiva.
- Propagar el verbo: Comparta sus contenidos en YouTube y demás plazas públicas digitales. La visibilidad es el nuevo combustible para cohetes.
- Permanecer en vela (@astrodiegoperez): Siga sus actualizaciones. Las instrucciones para salvar su candidatura pueden llegar en un Story, entre un baile y un meme.
Así, entre el ruido de las notificaciones, la humanidad avanza. Mientras los presupuestos para ciencia se evaporan, hemos encontrado una forma más popular, más democrática, de alcanzar las estrellas: convertir el viaje espacial en un concurso de popularidad. Swift y Orwell, en algún lugar, deben estar escribiendo una secuela.


















