La expectativa está en su punto más alto. Desde el año pasado, OpenAI ha estado cocinando algo grande en su laboratorio de hardware, y ahora parece que estamos a meses de verlo.
Todo empezó cuando Jony Ive, la mente maestra detrás del diseño del iPhone, vendió su startup io a OpenAI y se unió al proyecto. Eso fue como encender un semáforo verde gigante para las especulaciones.
Chris Lehane, director de Asuntos Globales de la empresa, le dijo a Axios que la compañía está “cerca de anunciar” su primer producto físico en el segundo semestre del año. El silencio ha sido absoluto, pero la cuenta atrás ya empezó.
¿Y qué será exactamente? Los rumores apuntan fuerte a unos auriculares. No unos auriculares cualquiera, claro. El chisme tecnológico sugiere que podrían tener un procesador personalizado de 2 nanómetros para manejar tareas de inteligencia artificial directamente en el dispositivo, sin depender tanto de la nube.
Internamente lo llaman “Sweet Pea” y promete un diseño que rompa con todo lo que hay en el mercado. Para fabricarlo, OpenAI estaría evaluando aliarse con gigantes como Luxshare o Foxconn.
Las ambiciones son enormes. Un informe señala que la compañía espera vender alrededor de 50 millones de unidades en el primer año. Un número bestial si consideras que tendrá que competir cara a cara con los AirPods de Apple y otros pesos pesados.
Pero no será un camino de rosas. El gran desafío está en la integración: hacer que la IA funcione a la perfección dentro del hardware y con los sistemas operativos. No hay que olvidar los tropiezos recientes, como el fracaso del Humane AI Pin, que mostró lo difícil que es acertar en este campo.
La apuesta está sobre la mesa. OpenAI quiere saltar del software al mundo tangible. Veremos si su primer dispositivo es tan revolucionario como sus modelos de lenguaje.

















