La investigación revela un movimiento meticuloso en medio del duelo. Grecia Quiroz, alcaldesa de Uruapan, no solo lidia con la pérdida de su esposo, Carlos Manzo, sino que ha iniciado un procedimiento formal para asegurar el control sobre su herencia política. Según confirmación expresa de Santiago Nieto, director general del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), la viuda presentó dos solicitudes de registro de marca el pasado 14 de noviembre.
Los expedientes 3506523 y 3506474, a los que se ha tenido acceso, detallan la naturaleza de estas peticiones. Pero, ¿qué motiva este trámite en un momento de tanto dolor? Las marcas “Carlos Manzo” y “Movimiento Independiente del Sombrero” buscan ser utilizadas para una gama de servicios que incluyen la organización de reuniones políticas, cabildeo y asesoría en organización ciudadana. ¿Se trata de una medida para proteger el legado del líder asesinado la noche del 1 de noviembre, o es el primer paso para institucionalizar su movimiento?
El IMPI ha declarado que ambas solicitudes están siendo analizadas y que “acompañarán su proceso”. Sin embargo, surge la pregunta incómoda: ¿quién más podría tener interés en estos nombres? La celeridad con la que se actuó, apenas dos semanas después del magnicidio, sugiere que existe una conciencia clara sobre el valor intangible y el potencial político de estas denominaciones.
La narrativa oficial presenta a una viuda protegiendo la memoria de su esposo. No obstante, una mirada más profunda conecta puntos que inicialmente parecen inconexos. El “Movimiento Independiente del Sombrero” no era solo un grupo; era un símbolo de una base social específica. Al registrar su marca y logotipo para actividades de estructuración de iniciativas políticas, se está consolidando una herramienta con un potencial electoral tangible. La conclusión que emerge de esta investigación es clara: más allá del acto simbólico, se está librando una batalla legal por el control de una narrativa política y la maquinaria que la impulsa, uniendo irrevocablemente el duelo personal con la estrategia institucional.

















