El rey Midas moderno convierte la guerra en oro

En un giro digno de las más exquisitas farsas shakesperianas, el virtuoso reino de Ucrania fue sacudido por un divino escándalo cuando los inquisidores de la Agencia Nacional Anticorrupción, armados con sus varitas mágicas detectoras de pecado, allanaron el palacio del gran chambelán Andrii Yermak, el mismísimo Midas contemporáneo cuyo toque convertía los fondos de la defensa nacional en oro puro para su colección privada.

El circo de la virtud obligatoria

El presidente Volodímir Zelenski, en un arrebato de teatralidad conmovedora, anunció con lágrimas de cocodrilo la defenestración de su alter ego, agradeciendo su “patriotismo ejemplar” mientras firmaba el decreto de destierro. Qué sublime paradoja: combatir la corrupción en medio de una contienda existencial contra el oso ruso, como quien intenta reorganizar los muebles mientras la casa arde en llamas.

La santa inquisición anticorrupción

Las santas oficinas de la Fiscalía Anticorrupción, en su cruzada por purificar las almas de los funcionarios, han descubierto el sorprendente axioma de que la guerra no solo produce héroes, sino también oportunistas. La caída en desgracia del principal consejero del trono demuestra hasta qué punto el circo anticorrupción se ha convertido en el mejor espectáculo de distracción masiva, donde los chivos expiatorios son sacrificados en el altar de la apariencia democrática.

El futuro del reino ilustrado

La defenestración del gran chambelán augura un fascinante periodo de purgas y reacomodos en la corte zelenskiana, donde los nuevos favoritos deberán demostrar su habilidad para manejar las arcas del erario sin dejar huellas digitales. Mientras, los amos occidentales del teatro aplauden con devota hipocresía este espectáculo de limpieza ética, como si la corrupción fuese un virus que respeta los estados de excepción bélica.

RELACIONADOS

Ultimas Publicadas

Matamoros

¿QUÉ PASO AYER?

ANUNCIATE CON NOSOTROS

Scroll al inicio