El martes por la tarde, las cámaras captaron un momento tenso frente a la Fiscalía Especializada en Feminicidios de Nuevo León. Alicia Villarreal llegaba al lugar con paso rápido, evitando las preguntas de los reporteros que la esperaban. Solo pidió que la dejaran pasar. Horas después, ya afuera del edificio, la intérprete de “¡Ay papacito!” se detuvo brevemente. Las emociones afloraron mientras hablaba del proceso legal que inició contra su exesposo, Cruz Martínez, por presunta violencia familiar.
“Lo único que les puedo decir es que yo creo que no se vale las injusticias contra las mujeres. Yo he sido una víctima y ahorita no puedo hablar”, dijo entre lágrimas.
Pero aquí surge la primera pregunta: ¿por qué ahora? ¿Qué documentos o testimonios han surgido para reactivar este caso después del tiempo transcurrido? La prensa local reveló que Villarreal acudió específicamente para ratificar al abogado Gerardo Rincón como su nuevo representante legal. La investigación nos lleva a descubrir que esta no fue su única diligencia del día. Por la mañana, la cantante había acompañado a su actual pareja, el influencer Cibad Hernández, al Palacio de Justicia. Allí ratificaron una denuncia por difamación y violencia digital contra Francisco Cantú. Este segundo caso conecta puntos aparentemente inconexos. Cantú había asegurado públicamente haber mantenido un romance con Villarreal y acusó a Hernández de ejercer violencia física y psicológica contra ella. Tras salir de los tribunales, Hernández fue contundente:
“Ya sobrepasaron los límites y es momento de que se haga justicia”.
Dos procesos legales en un solo día revelan un patrón más complejo de lo que parece a simple vista. Mientras Villarreal busca justicia por violencia familiar pasada, simultáneamente defiende su relación actual contra acusaciones públicas. Los testimonios judiciales de ambas partes podrían contener revelaciones significativas sobre dinámicas de poder y protección en relaciones públicas bajo el escrutinio mediático. La verdadera historia aquí no son solo los casos individuales, sino cómo se intersectan: una mujer navegando simultáneamente las consecuencias legales de relaciones pasadas mientras protege su presente de nuevas acusaciones. Cada declaración ante el ministerio público añade capas a esta investigación en desarrollo.

















