Novak Djokovic se encontró con un pase directo a los cuartos de final del Abierto de Australia. Su rival programado, el joven Jakub Mensik, anunció su retirada apenas 24 horas antes del partido.
La organización confirmó la baja el domingo por la noche. El encuentro, previsto para la Rod Laver Arena, quedó cancelado.
“Después de los últimos partidos, comencé a sentirme peor, y en realidad el problema es mi músculo abdominal en el lado izquierdo”, explicó Mensik en un comunicado del torneo. “Si mañana saliera a la cancha, sería un gran riesgo para mi salud y mis próximos compromisos”.
Este no es un caso aislado. Es el segundo jugador en retirarse antes de un partido por una lesión abdominal en pocos días, siguiendo los pasos de Naomi Osaka. Un patrón que hace preguntarse sobre las exigencias del calendario.
Para Djokovic, esta inesperada noche libre llega en un momento crucial. El serbio busca recuperar su dominio en los Grand Slams, territorio que jóvenes como Carlos Alcaraz y Jannik Sinner han conquistado recientemente.
A sus 38 años, y con 24 títulos mayores, cada descanso extra es oro. Tras su última victoria, admitió que sus rivales más jóvenes “juegan a un nivel diferente”, pero prometió darles batalla.
Mientras tanto, el torneo pierde otro contendiente por lesión. Y Djokovic suma otro paso hacia la historia sin despeinar su pelo. A veces, el camino hacia un récord undécimo en Melbourne se allana de las formas más inesperadas.

















